El waterpolo enfrenta a dos equipos de siete jugadores cada uno dentro de la piscina. A primera vista puede parecer un deporte caótico, pero existe una estructura táctica clara: cada jugador ocupa una posición definida con responsabilidades concretas tanto en ataque como en defensa.
Posiciones del waterpolo
Portero — El guardián de la portería ocupa el fondo del campo y defiende los lanzamientos rivales. Tiene el privilegio de usar ambas manos dentro de su zona de 5 metros y es el único que puede tocar el balón sin limitaciones en esa área. Para mantenerse elevado sobre el agua sin usar las manos emplea el eggbeater, la patada característica del waterpolo. Además de parar lanzamientos, dirige a sus compañeros defensas ya que tiene la jugada de frente.
Boya (pivot) — La boya o pivot es el jugador más avanzado del ataque. Se sitúa entre los defensas rivales, de espaldas a la portería que ataca, y su misión es recibir el balón en posición de ventaja para lanzar o provocar una exclusión del defensor. Necesita gran fortaleza física para resistir la presión constante de los adversarios que le marcan.
Extremo derecho y extremo izquierdo — Los dos extremos se ubican en los laterales del semicírculo ofensivo. Lanzan desde ángulos muy cerrados y necesitan una técnica depurada para superar al portero desde esas posiciones. Su presencia obliga a la defensa a abrirse, generando espacios en el centro para la boya y los jugadores de perímetro.
Jugadores de perímetro — Los tres jugadores de perímetro forman el semicírculo a media distancia de la portería rival. Son los encargados de organizar el ataque: mueven el balón de un lado al otro buscando huecos en la defensa, deciden cuándo pasar a la boya o a los extremos y cuándo lanzar ellos mismos. Son los más técnicos y con mejor visión de juego.
Sistemas tácticos
El sistema más habitual en waterpolo es el denominado 3-3, donde tres jugadores de perímetro se colocan en arco exterior y tres jugadores interiores (boya y dos extremos) ocupan las posiciones más cercanas a la portería rival. La circulación rápida de balón entre perímetro e interior es la base del juego: cuando el perímetro mueve el balón con velocidad, la defensa no puede cubrir todas las posiciones a la vez y aparecen los espacios.
En situaciones de superioridad numérica —cuando el equipo rival tiene un jugador excluido temporalmente durante 20 segundos— el sistema cambia a 4-2 o a formaciones específicas diseñadas para explotar esa ventaja.
Evolución de las posiciones
El waterpolo moderno ha transformado el rol de los jugadores de perímetro: ya no son meros pasadores, sino auténticos lanzadores con tiro potente desde larga distancia que obligan al portero a estar siempre alerta. La boya, por su parte, ha pasado a tener un peso táctico creciente en la organización del ataque, y no solo en la finalización. Los porteros actuales también participan más activamente en la construcción del juego desde el fondo del campo.