El atletismo tiene una paradoja hermosa: mientras el sprint es un deporte de adolescentes y veinteañeros, hay otras pruebas donde el cuerpo humano puede seguir rindiendo décadas después. Y luego está el atletismo máster, un universo paralelo donde hombres y mujeres de sesenta, setenta y hasta ochenta años baten récords y compiten con una intensidad que deja sin palabras.
Ed Whitlock y la maratón sub-tres a los setenta años
El nombre que más aparece en cualquier conversación sobre longevidad atlética es el del canadiense Ed Whitlock. Nacido en 1931, Whitlock corrió su primera maratón a los 48 años. A los 73, completó el Maratón de Toronto en 2:54:48, convirtiéndose en el primer hombre mayor de 70 años en bajar de las tres horas en maratón. Siguió mejorando: a los 85 años, corrió 3:56:38 en Toronto, el récord mundial en su categoría de edad. Murió en 2017, apenas dos semanas después de aquella última carrera. Nunca dejó de correr.
El secreto de Whitlock, según él mismo, no era ningún secreto especial: entrenaba trotando durante horas en un cementerio cercano a su casa, sin cronómetro ni plan estructurado. Decía que corría para disfrutar.
El atletismo máster: un deporte dentro del deporte
El atletismo máster es una disciplina reconocida por World Athletics que organiza sus propios Campeonatos del Mundo cada dos años. Los atletas compiten en categorías de cinco en cinco años a partir de los 35, lo que significa que hay campeones del mundo en la categoría M80 (mayores de 80 años) y W75 (mujeres mayores de 75).
Los récords en estas categorías de edad son a veces asombrosos. Atletas máster en los 100 metros de la categoría M70 corren en tiempos que hace cincuenta años habrían ganado medallas en campeonatos nacionales absolutos. En lanzamientos y saltos, la experiencia técnica acumulada puede compensar durante muchos años la pérdida de potencia muscular.
La ciencia detrás de la longevidad atlética
¿Por qué unos atletas envejecen mejor que otros? La fisiología del ejercicio ha identificado varios factores clave. El VO2 máximo (la capacidad de consumo de oxígeno) desciende con la edad, pero en atletas que mantienen el entrenamiento, el descenso es mucho más lento que en sedentarios. La composición muscular cambia —disminuyen las fibras rápidas más rápidamente que las lentas—, lo que explica por qué los velocistas envejecen antes que los fondistas.
El factor más determinante parece ser, sin embargo, la consistencia del entrenamiento a lo largo de la vida. Los atletas que nunca dejan de moverse, aunque reduzcan el volumen e intensidad con los años, mantienen una condición cardiovascular y músculoesquelética muy superior al promedio de su edad. El atletismo no solo alarga la carrera deportiva: según numerosos estudios, también alarga la vida.