El salto de altura con técnica Fosbury Flop es uno de los gestos más elegantes del atletismo: el atleta sobrepasa el listón de espalda en un arco fluido que hace que el cuerpo parezca flotar. Aprenderlo requiere dominar cuatro elementos: la carrera curva de aproximación, la batida explosiva, el paso arqueado por el listón y la caída sobre la espalda. Cada uno de ellos afecta a los demás, así que trabájalos de forma progresiva.
La carrera de aproximación tiene una trayectoria característica en forma de “J”: unos 5-6 pasos iniciales en línea recta hacia el listón y luego 4-5 pasos en curva que rodean el punto de batida. La curva no es decorativa: genera una fuerza centrífuga que, bien aprovechada, se convierte en impulso vertical en la batida. Durante la curva, el cuerpo se inclina ligeramente hacia el interior (como al girar en una bicicleta). Cuanto más pronunciada es la curva y más velocidad traes, más potencial de salto tienes, pero más difícil es controlarla. Al principio usa curvas suaves.
La batida se ejecuta con el pie más alejado del listón, plantando el talón de forma activa y extendiendo toda la pierna hacia arriba. Al mismo tiempo, la rodilla libre y los brazos se elevan con fuerza para ayudar a la impulsión. El impulso debe dirigirse hacia arriba y ligeramente hacia el listón: no saltes lejos del listón ni muy pegado a él. En el momento de la batida, la espalda aún da al fondo del colchón: la rotación de espaldas ocurre de forma natural durante el vuelo.
En el paso por el listón, arquea la zona lumbar y deja que la cabeza y los hombros superen el listón primero. Flexiona el cuello hacia el pecho (la barbilla al pecho) para no golpear el listón con la cabeza. Cuando los hombros han pasado, sube la cadera y los muslos, y flexiona las rodillas hacia el techo para que las piernas no derrumben el listón. La caída debe ser siempre sobre los hombros y la parte alta de la espalda, nunca sobre el cuello o las manos. Práctica primero las caídas sin batida para perder el miedo al colchón.