La historia del baloncesto profesional está llena de momentos que desafían la imaginación: puntuaciones imposibles, dinásticas que parecían no poder romperse, rivalidades que dividieron a generaciones de aficionados y actuaciones individuales que dejaron sin palabras a todos los presentes. Estos son los hitos que nadie que ame el baloncesto puede ignorar.
Los 100 puntos de Wilt Chamberlain: el récord eterno
La noche del 2 de marzo de 1962 es la más extraordinaria en la historia estadística del baloncesto. En un pabellón de Hershey, Pensilvania, ante apenas 4.124 espectadores, el pivot Wilt Chamberlain anotó exactamente 100 puntos en un partido entre sus Philadelphia Warriors y los New York Knicks.
Para contextualizar la magnitud de la hazaña: la segunda mejor marca individual en la historia de la NBA es de 73 puntos, también de Chamberlain. En la era moderna, superar los 60 puntos en un partido se considera extraordinario. Los 100 de Chamberlain pertenecen a una dimensión diferente, y la mayoría de los analistas los consideran el récord deportivo más inalcanzable del deporte profesional norteamericano.
Chamberlain también ostenta el récord de mayor número de rebotes en un partido (55) y tiene varias de las marcas más increíbles de la historia de la liga. Era tan dominante físicamente que la NBA cambió sus reglas en múltiples ocasiones intentando limitarlo.
La dinastía de los Celtics: once títulos en trece años
Entre 1957 y 1969, los Boston Celtics ganaron once campeonatos de la NBA en trece temporadas, una hegemonía deportiva que no tiene parangón en ninguna de las grandes ligas profesionales norteamericanas. El artífice de aquella proeza fue el pivot Bill Russell, que combinaba una inteligencia táctica excepcional con una defensa y un dominio del rebote que hacían a sus compañeros mejores jugadores.
Russell fue el primero en demostrar que el baloncesto era un deporte de equipo que se ganaba en defensa. Su filosofía, opuesta al individualismo ofensivo de Chamberlain, dividió al público de la época y sigue siendo el eje de uno de los grandes debates tácticos de la historia del baloncesto. Los dos coincidieron en 142 partidos de la NBA; los Celtics de Russell ganaron 86. La rivalidad entre ambos es el primer gran duelo de la historia de la NBA.
Michael Jordan y los Bulls: la perfección como norma
Hay un antes y un después de Michael Jordan en la historia del baloncesto. Los seis títulos con los Chicago Bulls —tres en 1991, 1992 y 1993, y otros tres en 1996, 1997 y 1998— son el resultado más impactante, pero no el único. Jordan fue el máximo anotador de la liga en diez temporadas, fue elegido MVP de la temporada regular en cinco ocasiones y fue el factor decisivo en incontables partidos con actuaciones que siguen siendo reverenciadas décadas después.
Su nombre va unido a momentos icónicos: el “Flu Game” de las Finales de 1997, en el que anotó 38 puntos a pesar de estar gravemente enfermo; el “The Shot” de 1989 contra los Cleveland Cavaliers, o la declaración final de sus Bulls en las Finales de 1998 con 45 puntos ante los Utah Jazz. Jordan elevó el listón del baloncesto como deporte y como espectáculo a una altura que todavía hoy los mejores jugadores del mundo intentan alcanzar.
LeBron James y el debate del GOAT
A partir de la primera década del siglo XXI, LeBron James desafió la supremacía histórica de Jordan con un palmarés y una consistencia sin precedentes. Cuatro títulos de la NBA con tres franquicias distintas (Miami Heat, Cleveland Cavaliers y Los Angeles Lakers), cuatro MVP de la temporada regular, cuatro MVP de las Finales y el récord absoluto de puntos anotados en la historia de la NBA (superando los 38.387 de Kareem Abdul-Jabbar en 2023) son los argumentos de quienes lo sitúan por encima de Jordan en el debate del GOAT (Greatest Of All Time).
El debate entre ambos es posiblemente el más apasionado del deporte contemporáneo, y tiene la virtud de que no tiene una respuesta correcta: Jordan fue más dominante en los momentos decisivos, LeBron fue más completo y más longevo. Cada generación de aficionados tiene su respuesta preferida.
La Euroliga y la competición europea
Mientras la NBA evolucionaba hacia su dimensión global, el baloncesto europeo construía su propio ecosistema de excelencia. La Euroliga, creada en su formato actual en 2000, reúne a los mejores clubes del continente en una competición que ha producido algunas de las noches más memorables del baloncesto europeo. Clubes como el CSKA Moscú, el Real Madrid, el Barça, el Panathinaikos griego o el Olympiacos han construido sus propias historias de grandeza en este torneo que sigue siendo la competición de clubes más importante del mundo fuera de la NBA.