El baloncesto es el segundo deporte más practicado en España, solo por detrás del fútbol. La selección nacional ha ganado títulos mundiales y olímpicos, la ACB es reconocida como la mejor liga de baloncesto fuera de la NBA, y jugadores como Pau Gasol han marcado una época en la historia del deporte. Sin embargo, el camino hasta esta posición privilegiada fue largo y requirió décadas de trabajo en la base y de aprendizaje colectivo.
Los primeros años: la YMCA y los años del amateurismo
El baloncesto llegó a España a principios del siglo XX, promovido inicialmente por asociaciones juveniles de influencia anglosajona como la YMCA y por comunidades de inmigrantes en ciudades portuarias. Las primeras competiciones organizadas tuvieron lugar en la década de 1920, y en 1923 se fundó la Federación Española de Baloncesto.
Durante la Segunda República y la posguerra, el baloncesto se practicaba principalmente en colegios religiosos, asociaciones juveniles y cuarteles militares. Era un deporte modesto, sin infraestructuras ni recursos, pero con un crecimiento constante en las ciudades más grandes.
Los primeros éxitos internacionales
La selección española comenzó a competir a nivel internacional en los años cuarenta y cincuenta, primero en el Eurobasket y luego en los Juegos Olímpicos. España obtuvo su primer podio europeo con la medalla de plata en el Eurobasket 1973 y fue acumulando resultados discretos pero sólidos. Sin embargo, las grandes potencias —Unión Soviética, Yugoslavia, Estados Unidos— estaban demasiado lejos.
Fue con la llegada de los años ochenta cuando el baloncesto español sufrió una transformación radical. En 1983 se fundó la ACB, que rápidamente se convirtió en el destino de los mejores jugadores europeos y de muchas estrellas de la NBA en sus años de declive o en los de sus comienzos. La profesionalización fue decisiva.
La generación de los noventa y el papel de la NBA
En los años noventa, el base José Manuel Calderón y jugadores como Nacho Rodilla y Juan Antonio San Epifanio “Epi” llevaron al baloncesto español a un nivel de competitividad europeo notable, con varias medallas en Eurobasket. Pero fue la irrupción de una nueva generación la que cambió todo.
Pau Gasol, nacido en Sant Boi de Llobregat, fue elegido en el tercer puesto del draft de la NBA en 2001 por los Atlanta Hawks (que lo traspasaron a los Memphis Grizzlies). Su éxito en la NBA —dos anillos de campeón con los Los Angeles Lakers, múltiples All-Stars— abrió las puertas a una oleada de jugadores españoles en la mejor liga del mundo: Marc Gasol, Juan Carlos Navarro, Ricky Rubio, Serge Ibaka, Víctor Claver, Nikola Mirotić…
La era dorada: Mundiales, Eurobaskets y el oro olímpico
El punto culminante de la generación dorada del baloncesto español llegó entre 2006 y 2019. España ganó el Mundial de Japón 2006 con Pau Gasol como MVP. Dos años después, en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, la selección ganó la medalla de oro derrotando a Estados Unidos en la fase de grupos (aunque en la final los norteamericanos se tomaron la revancha). En 2019, España volvió a ser campeona del mundo en China, con Marc Gasol y Ricky Rubio como referentes, en lo que fue el último gran título de esa generación histórica.
Además, la selección española sumó varios oros y platas en el Eurobasket durante este período, consolidando su estatus como la mejor selección europea del siglo XXI.
El presente y el futuro de la ACB
Hoy, la ACB sigue siendo la referencia del baloncesto europeo. El Real Madrid y el FC Barcelona compiten regularmente en la Euroliga y su rivalidad es uno de los grandes clásicos del deporte continental. Clubs como el Valencia Basket, el UCAM Murcia o el Joventut Badalona siguen la estela de los grandes.
La selección afronta el relevo generacional con jugadores como Usman Garuba y la búsqueda de nuevos talentos en una cantera que sigue siendo una de las más productivas de Europa. El legado de los Gasol y Navarro es el mejor estímulo para las nuevas generaciones.