El hombro del balonmanista es uno de los hombros más cargados del deporte de equipo. A diferencia del béisbol —donde el lanzamiento se hace desde el suelo— el balonmano exige el lanzamiento en salto con rotaciones máximas, frecuentemente en el último metro antes de que el defensor llegue. Esta urgencia técnica aumenta las fuerzas sobre la articulación.
El gesto del lanzamiento y sus consecuencias
La fase de armado coloca el hombro en 90° de abducción con rotación externa máxima: es la posición donde el manguito rotador trabaja como freno y estabilizador. La fase de aceleración genera la rotación interna más rápida del cuerpo humano en deportes de pelota (700-800°/s). La fase de freno tras el lanzamiento exige una contracción excéntrica brutal del infraespinoso y el redondo menor para decelerar el brazo.
Repetido miles de veces, este ciclo desgasta principalmente:
- El supraespinoso (pinzamiento subacromial)
- El infraespinoso y redondo menor (sobrecarga excéntrica)
- El labrum posterosuperior (lesión SLAP por el mecanismo de “peel-back”)
- El tendón del bíceps largo
Lesiones más frecuentes
Tendinopatía del supraespinoso: la más común. Dolor en el arco doloroso, debilidad en la rotación interna con resistencia y dolor nocturno. Requiere fisioterapia específica y reducción temporal del volumen de lanzamientos.
Lesión SLAP posterior: rotura del labrum superior-posterior. Produce dolor profundo e inespecífico, clic con el gesto de lanzamiento y pérdida de velocidad. El diagnóstico es por artro-RM. El tratamiento conservador funciona en lesiones leves; las roturas completas pueden requerir artroscopia.
Síndrome de pinzamiento interno posterosuperior: el labrum posterosuperior y el manguito rotador rozan durante el armado máximo. Lesión característica de los deportes de lanzamiento overhead. Produce dolor posterior en el hombro dominante al máximo armado.
Inestabilidad glenohumeral anterior: por sobrecarga capsular en la fase de armado. El hombro «se escapa» hacia adelante produciendo apreensión y dolor anterior difuso.
Prevención: el programa de hombro del lanzador
Los programas específicos para hombros de lanzadores (derivados del protocolo Thrower’s Ten y similares) han demostrado reducir la incidencia de lesiones hasta un 40%:
- Rotación externa con banda elástica: 3×15 antes de cada entrenamiento
- Deceleración excéntrica del infraespinoso: ejercicio clave para absorber el freno post-lanzamiento
- Estabilización escapular: remo en sedestación, retracción con banda, y trabajo de serrato anterior
- Movilidad de rotación interna: el déficit de rotación interna glenohumeral (GIRD) es el factor de riesgo más identificado; estiramiento del infraespinoso en cross-body stretch
La carga de lanzamientos debe planificarse con periodización: menos volumen en pretemporada y en semanas con doble partido, recuperación activa tras días de entrenamiento intenso.