La bola (ball en inglés) es un lanzamiento que el árbitro considera fuera de la zona de strike y que el bateador no intenta batear. Cada bola se va acumulando en el conteo del turno al bate junto a los strikes. Cuando el lanzador acumula cuatro bolas en un mismo turno, el bateador recibe la base por bolas —conocida como walk— y avanza automáticamente a primera base sin haber bateado.
El walk es una estadística importante tanto para bateadores como para lanzadores. Un bateador capaz de trabajar los conteos y obtener muchas bases por bolas tiene un alto on-base percentage (OBP), uno de los indicadores más valorados en el béisbol moderno para medir la capacidad de un jugador de llegar a base. Por el contrario, un lanzador que da muchas bolas y walks pierde el control del partido, carga sus pitcheos innecesariamente y permite que los rivales lleguen a base sin esfuerzo.
El conteo de bolas y strikes (count) define la táctica en cada lanzamiento. Un conteo de 3-0 (tres bolas, cero strikes) pone al lanzador en una situación muy delicada: tiene que tirar un lanzamiento enterable o regalará el walk. Un conteo de 0-2, al contrario, favorece claramente al lanzador, que puede experimentar con lanzamientos difíciles fuera de la zona sin miedo a quedar a su merced. Leer e interpretar el conteo es una de las habilidades más sofisticadas del béisbol.