El jonrón, también llamado home run, es la jugada más espectacular del béisbol. Se produce cuando el bateador conecta la pelota con suficiente fuerza y ángulo para que esta vuele por encima de la valla del jardín en zona de juego válida (fair territory). En ese momento, el bateador y todos los corredores que se encontraban en base tienen vía libre para completar el recorrido de las cuatro bases sin riesgo de ser eliminados.
El valor de un jonrón varía según la situación en que se conecta. Sin corredores en base, aporta una sola carrera. Con un corredor en base son dos, con dos corredores son tres y con las bases llenas —la situación conocida como grand slam— anota el máximo posible: cuatro carreras en una sola jugada. Esta variabilidad hace que el jonrón sea una herramienta táctica tan valorada y que los equipos construyan sus alineaciones buscando maximizar las oportunidades de conectarlo con corredores en base.
El béisbol moderno ha girado en gran medida alrededor del jonrón. Los bateadores entrenan específicamente para maximizar el exit velocity (velocidad de salida de la pelota) y el ángulo de elevación, buscando el llamado «launch angle» óptimo. En la MLB se registran miles de jonrones por temporada, y los líderes históricos en esta categoría —Barry Bonds, Hank Aaron, Babe Ruth— son algunas de las figuras más reconocidas del deporte.