Material de seguridad esencial en gravel
El gravel lleva al ciclista a zonas donde no siempre habrá alguien que pueda ayudarle rápidamente en caso de incidente. Por eso la responsabilidad individual sobre el material de seguridad es mayor que en el ciclismo de carretera o en la ciudad.
El equipamiento básico de seguridad para cualquier ruta de gravel incluye:
- Casco: imprescindible y legalmente obligatorio en carretera. En rutas de gravel, los cascos con visera son una opción muy popular porque protegen de las ramas bajas y del sol directo. Los cascos específicos de gravel suelen combinar ventilación generosa con una cobertura occipital mayor que los cascos de carretera pura.
- Luces delantera y trasera: incluso en rutas diurnas, tener una luz trasera en modo intermitente aumenta la visibilidad ante cualquier vehículo que pueda cruzarse en una pista forestal.
- Ropa de abrigo de emergencia: una pequeña chaqueta cortavientos ultrafina o una manta de emergencia de aluminio apenas pesan y pueden marcar la diferencia si una ruta de montaña se alarga y las temperaturas caen.
- Botiquín básico: gasas, esparadrapo y una tira de desinfectante para limpiar heridas superficiales en caso de caída.
Planificación de rutas en zonas remotas
Una ruta de gravel en zona remota requiere una planificación más cuidadosa que una salida por caminos conocidos cerca de la ciudad.
Los puntos clave de la planificación son:
- Descarga el mapa sin conexión. Las aplicaciones como Komoot, Strava o Wahoo Systm permiten guardar los mapas offline antes de salir. Sin cobertura móvil, el GPS sigue funcionando con el mapa descargado.
- Comprueba la disponibilidad de agua. En rutas largas por zonas áridas, identifica fuentes, ríos o pueblos donde puedas rellenar los bidones. En verano en España, algunos caminos rurales no tienen ningún punto de agua durante decenas de kilómetros.
- Informa a alguien. Comparte el recorrido previsto y la hora estimada de regreso con una persona de confianza. Si no has vuelto en dos horas más de lo previsto, esa persona debe poder alertar a los servicios de emergencia.
- Revisa el tiempo. Las tormentas de montaña pueden aparecer con rapidez. En verano, los rayos son un riesgo real en zonas expuestas. Planifica la salida para estar en cotas bajas en las horas de mayor riesgo de tormenta.
Comunicación de emergencia: más allá del teléfono móvil
En muchas de las mejores rutas de gravel de España (Sierra Nevada, Pirineos, Cordillera Cantábrica), la cobertura móvil es parcial o inexistente. Depender únicamente del teléfono como dispositivo de emergencia es un riesgo que conviene conocer.
Las alternativas para ciclistas que frecuentan zonas remotas son los comunicadores por satélite. Dispositivos como el Garmin inReach permiten enviar mensajes de texto y activar alertas de emergencia desde cualquier punto del planeta usando la red de satélites Iridium. Su coste de hardware y suscripción ha bajado considerablemente en los últimos años y su uso se ha extendido entre los ciclistas de gravel y bikepacking de largo recorrido.
Normas de circulación por pistas forestales y caminos
En España, los caminos rurales y pistas forestales son en su mayoría vías públicas de libre circulación para bicicletas, pero existen matices importantes:
- Las vías pecuarias (cañadas, cordeles, veredas) son dominio público y están abiertas a la circulación no motorizada, incluidas las bicicletas, salvo disposición contraria de la comunidad autónoma correspondiente.
- Las pistas forestales que atraviesan fincas privadas pueden tener restricciones de acceso señalizadas. Si hay una señal de prohibición de paso, hay que respetarla.
- En parques nacionales, el acceso en bicicleta puede estar restringido a ciertos senderos o prohibido en determinadas épocas del año (época de cría de fauna, por ejemplo). Conviene revisar la normativa del espacio protegido antes de planificar la ruta.
- En caminos compartidos con senderistas y jinetes, el ciclista debe ceder el paso y reducir la velocidad al cruzarse con personas a pie o animales.