Hay deportistas que definen una época. Hay otros que definen una era entera. Nino Schurter pertenece a la segunda categoría. Durante más de quince años, el ciclista de Graubünden (Suiza) ha dominado el cross-country olímpico de mountain bike con una consistencia que no tiene parangón en la historia del deporte de montaña: nueve títulos mundiales, una colección de medallas olímpicas que abarca cuatro Juegos, y un récord de victorias en la Copa del Mundo UCI que lo sitúa en una liga propia.
Los orígenes en los Alpes suizos
Nino Schurter nació el 13 de mayo de 1986 en Chur, la capital del cantón de Graubünden, en los Alpes suizos orientales. Creció en un entorno natural privilegiado para el ciclismo de montaña, con senderos técnicos de roca granítica y desniveles que forjaron desde joven su capacidad de pedalear en terrenos exigentes.
A los 15 años ya competía en el circuito juvenil suizo. A los 18 se clasificó para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, aunque no consiguió entrar en el top 20. Era demasiado joven para ganar, pero el nivel de competición que vivió en esos primeros Juegos fue determinante para su desarrollo.
El debut mundialista y la consagración
La primera gran victoria internacional de Schurter llegó en 2007, cuando ganó el Campeonato del Mundo sub-23 de XCO en Fort William (Escocia). Ese título confirmó lo que el circuito europeo ya sabía: el joven suizo era el sucesor natural de los grandes ciclistas de XCO de la generación anterior.
En 2008, con solo 22 años, llegó a los Juegos Olímpicos de Pekín como uno de los favoritos y ganó la medalla de bronce, su primera medalla olímpica. La victoria en Pekín la consiguió el español José Antonio Hermida, pero Schurter dejó claro que sería el dominador de la disciplina durante la siguiente década.
En 2009 ganó su primer Campeonato del Mundo élite en Canberra (Australia), inaugurando una serie de títulos que no tiene precedentes en el mountain bike.
La edad de oro: 2012-2022
El período de dominio más absoluto de Schurter abarca dos décadas, pero su pico fue entre 2012 y 2022. En esos diez años ganó ocho títulos mundiales y sus estadísticas en la Copa del Mundo fueron extraordinarias.
En los Juegos Olímpicos de Río 2016, Schurter ganó el oro olímpico de forma dominante, con una carrera perfecta en la que lideró desde los primeros compases y no cedió nunca el mando. Fue el resultado que más había esperado en su carrera: el título que completaba una colección que ya incluía todos los demás.
En Tokio 2021 (Juegos de 2020 aplazados por la pandemia), a los 35 años, Schurter llegó como uno de los favoritos pero tuvo que conformarse con la plata tras el británico Tom Pidcock, que realizó una carrera excepcional. La derrota ante Pidcock mostró que el dominio de Schurter, aunque extraordinario, podía ser cuestionado por una nueva generación.
El estilo: fuerza, técnica y inteligencia táctica
Lo que distingue a Schurter de los demás ciclistas de XCO no es solo la potencia física, aunque es extraordinaria para su disciplina. Es la combinación de tres elementos: potencia aeróbica (puede mantener ritmos altísimos durante 90 minutos), técnica (es uno de los mejores lectores de terreno técnico del circuito) e inteligencia táctica (sabe cuándo atacar, cuándo guardar fuerzas y cuándo responder a los ataques rivales).
Su estilo de carrera es proactivo: le gusta ir al frente, marcar el ritmo y que sean los rivales los que tengan que responder. En los circuitos técnicos, donde otros pierden segundos en los pasos difíciles, Schurter gana tiempo con una fluidez técnica excepcional.
El legado del mayor ganador de la historia
Nino Schurter ha ganado más Campeonatos del Mundo de XCO que nadie, más medallas olímpicas que nadie en su disciplina y más victorias en Copa del Mundo que nadie en la historia del mountain bike de cross-country. En el Cape Epic, ha ganado la carrera de etapas más exigente del mundo en múltiples ocasiones con distintos compañeros.
Su carrera es la referencia que todos los jóvenes ciclistas de XCO del mundo utilizan como medida de lo que es posible alcanzar. Y a los 38 años, Schurter sigue compitiendo al máximo nivel.