Si hay una ciclista que ha desafiado la especialización extrema del ciclismo moderno y ha demostrado que es posible ser la mejor del mundo en disciplinas completamente distintas, esa es Pauline Ferrand-Prévot. La ciclista francesa de Reims ha ganado maillots arcoíris en carretera, ciclocross y mountain bike, un triplete sin precedentes en la historia del ciclismo femenino internacional.
Los inicios: talento precoz en múltiples disciplinas
Pauline Ferrand-Prévot nació el 4 de febrero de 1992 en Reims, en la región de Champagne (Francia). Desde joven mostró aptitudes extraordinarias para el ciclismo en todas sus formas: la resistencia de la carretera, la técnica del ciclocross y la potencia técnica del mountain bike.
Su desarrollo como ciclista fue meteórico. En las categorías junior y sub-23 ya ganaba con regularidad en las tres disciplinas, y su salto al nivel élite internacional fue inmediato. En 2014, con solo 22 años, ganó el Campeonato del Mundo de Ciclismo en Carretera en Ponferrada (España) con una carrera solitaria que dejó a todas las demás favoritas sin respuesta. Era el primer maillot arcoíris de una carrera que acumularía muchos más.
El año histórico: 2014, tres mundiales en tres meses
El otoño de 2014 fue el período más increíble de la carrera de Ferrand-Prévot. En pocos meses ganó el Campeonato del Mundo de carretera (septiembre), el Campeonato del Mundo de ciclocross (enero de 2015) y durante ese tiempo también había sido muy competitiva en el MTB. En 2015 ganó el Campeonato del Mundo de XCO femenino, completando el triplete de disciplinas ciclistas que nadie había logrado antes en la historia.
Este logro la situó automáticamente entre las ciclistas más extraordinarias de todos los tiempos. No solo por los títulos en sí, sino por lo que revelan: una capacidad de adaptación técnica y física excepcional para pasar de la resistencia pura de la carretera a la técnica del ciclocross y de ahí a la potencia explosiva del XCO.
La especialización en MTB y el camino hacia el oro olímpico
A partir de 2016, Ferrand-Prévot decidió focalizarse principalmente en el mountain bike, con el objetivo de ganar el oro olímpico en XCO. Los Juegos de Río 2016 no fueron como esperaba: tuvo problemas y no pudo luchar por el podio. La decepción la hizo volver con más determinación.
En los años siguientes, siguió acumulando victorias en Copa del Mundo y en Campeonatos del Mundo de XCO, afirmándose como la referencia indiscutible del XCO femenino junto con Jolanda Neff y otras ciclistas suizas.
En los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, Ferrand-Prévot llegó como una de las grandes favoritas, pero la carrera fue ganada por la suiza Jolanda Neff, que realizó una actuación perfecta. Ferrand-Prévot llegó decimoquinta tras problemas en carrera. Una nueva decepción olímpica que la fortaleció aún más.
París 2024: el oro en casa
En los Juegos Olímpicos de París 2024, Pauline Ferrand-Prévot llegó como una de las favoritas y esta vez no dejó escapar la oportunidad. Con el público francés enfervorizado apoyándola en cada vuelta del circuito, la ciclista de Reims realizó una carrera perfecta y cruzó la línea de meta en primera posición, ganando el oro olímpico que había perseguido durante toda su carrera.
La imagen de Ferrand-Prévot levantando los brazos ante su público en suelo francés es ya una de las más icónicas del ciclismo de montaña olímpico.
El legado de la ciclista más versátil de la historia
Pauline Ferrand-Prévot ha demostrado que la especialización extrema no es la única vía hacia la excelencia. Su trayectoria es un argumento poderoso a favor de la formación técnica amplia y de la adaptabilidad como virtud deportiva.
Con su gold olímpico en Paris 2024, Ferrand-Prévot ha completado una colección de títulos que difícilmente alguien igualará: campeona del mundo en carretera, en ciclocross y en mountain bike, y campeona olímpica. Un palmarés único en la historia del ciclismo.