En el mundo del downhill de mountain bike, el nombre de Rachel Atherton es sinónimo de perfección. La ciclista galesa protagonizó en 2016 la actuación más dominante de la historia del ciclismo de descenso: ganar absolutamente todas las finales de la Copa del Mundo. Siete títulos mundiales, una generación de dominio y una capacidad para competir después de lesiones graves que la definen como una de las deportistas más resilientes del deporte de montaña.
Los orígenes: una familia de downhill
Rachel Atherton nació el 27 de enero de 1987 en Chester, en el noroeste de Inglaterra. Creció en Machynlleth, en el corazón de Gales, una región con una tradición de mountain bike extraordinaria (el Centro de Actividades al Aire Libre de Dyfi y el Mach Loop son iconos del MTB galés). Su familia entera estaba inmersa en el ciclismo de montaña: sus hermanos Gee y Dan Atherton son también ciclistas de downhill de nivel mundial, y los tres compiten habitualmente bajo la bandera del equipo familiar Atherton Racing.
Crecer en ese entorno fue determinante. Las Ateherton eran una familia de downhill desde que Rachel era niña, y la competencia sana entre hermanos aceleró su desarrollo como ciclista.
Los primeros títulos mundiales: 2008-2012
Rachel Atherton empezó a ganar Campeonatos del Mundo de downhill élite en 2008, con solo 21 años. Ese primer título en Val di Sole (Italia) fue el inicio de una racha de dominancia que se extendería durante más de una década con varias interrupciones por lesiones.
Sus títulos mundiales de 2008 y 2009 la establecieron como la mejor bajadora del mundo, con un estilo técnico muy agresivo y limpio que la diferenciaba de las demás. En los años siguientes, compitió por el podio casi en todas las pruebas de Copa del Mundo, aunque la competencia de otras ciclistas como Emmeline Ragot (Francia) y Sabrina Jonnier (Francia) le privó de varios títulos mundiales.
La temporada perfecta de 2016: la hazaña que no tiene parangón
Si hubiera que elegir el mejor año individual en la historia del downhill de competición, muchos expertos señalarían la temporada 2016 de Rachel Atherton. No porque ganara más títulos mundiales (ya los tenía) sino por la forma en que dominó: seis finales de Copa del Mundo, seis victorias.
Nunca antes en la historia del downhill de élite —ni en masculino ni en femenino— un ciclista había ganado todas las finales de una temporada completa. La hazaña de Atherton en 2016 es comparable a ganar todos los grandes de tenis en un año o a ganar todos los Grandes Premios de Fórmula 1 de una temporada.
Las diferencias de tiempo sobre las segundas clasificadas variaban entre pocos décimas y varios segundos. No había rival que le pudiera hacer frente en ninguna de las pistas del circuito. La temporada fue una declaración de dominio absoluto que el mundo del MTB no había visto nunca y que no ha vuelto a ver desde entonces.
La lesión de 2017 y el regreso
En mayo de 2017, pocos días antes de la Copa del Mundo de Leogang (Austria), Rachel Atherton se fracturó el húmero en un entrenamiento. La lesión fue grave: fractura múltiple que requirió cirugía y meses de recuperación.
La temporada perfecta de 2016 quedó interrumpida de la peor manera posible. Pero Atherton regresó a la competición en 2018 y siguió siendo competitiva al máximo nivel, añadiendo más títulos mundiales a su palmarés.
El equipo Atherton Racing: una empresa familiar
En 2019, Rachel, Gee y Dan Atherton fundaron el equipo Atherton Racing, con sus propios cuadros diseñados y fabricados en Gales mediante tecnología de impresión 3D en titanio, un avance tecnológico que situó al equipo en la vanguardia de la innovación en MTB.
Este proyecto refleja no solo la ambición deportiva de la familia, sino también su voluntad de controlar todos los aspectos de su competición, desde el diseño de la bicicleta hasta la gestión del equipo.
El legado
Rachel Atherton es la ciclista de downhill más laureada de la historia. Sus siete títulos mundiales, su temporada perfecta de 2016 y su resiliencia ante las lesiones la convierten en una figura que trasciende su propia disciplina. En el mountain bike, su nombre es el equivalente de lo que significa el de Eddy Merckx o Bernard Hinault en el ciclismo de carretera: el estándar absoluto de la excelencia.