El drafting es el principio aerodinámico que fundamenta la naturaleza colectiva del ciclismo de carretera. Cuando un ciclista rueda a alta velocidad, genera a su espalda una zona de baja presión o «wake» donde la resistencia del aire es significativamente menor. Si otro ciclista ocupa esa zona, rodando a muy poca distancia de la rueda trasera del primero, puede mantener la misma velocidad con un esfuerzo muy inferior. A velocidades de 40-50 km/h, el ahorro de energía puede situarse entre el 25% y el 40%.
Esta ventaja aerodinámica es la razón por la que el pelotón existe como concepto estratégico. Todos los corredores que van dentro del pelotón se benefician del drafting de los que van delante, lo que explica por qué una fuga de pocos corredores puede ser perseguida y alcanzada por un pelotón muy superior en número: la eficiencia colectiva del grupo grande supera con creces la del grupo pequeño. El trabajo de «tirar del pelotón» (ir en cabeza soportando toda la resistencia del aire) se reparte entre los equipos que tienen intereses en controlar la carrera.
Las formaciones que aprovechan el drafting con viento lateral se llaman echelons o abanicos. Cuando el viento sopla de lado, los ciclistas se colocan en diagonal respecto al que va delante, formando una fila oblicua. En estas situaciones, el espacio protegido del drafting se desplaza lateralmente y solo caben unos pocos ciclistas en cada echelon. Cuando la carretera es estrecha y hay muchos corredores intentando encontrar refugio aerodinámica, se producen las situaciones más caóticas y peligrosas del ciclismo, con frecuentes caídas y abandonos forzados.