En el mundo de los dardos, el nine-dart finish ocupa el mismo lugar que el hoyo en uno en el golf o el hat-trick de hat-tricks en el fútbol: es la perfección absoluta, el rendimiento sin error, el momento en que todo lo que un jugador puede ser se condensa en nueve movimientos perfectos. Cada vez que ocurre en competición televisada, se convierte en historia.
Qué es el nine-dart finish
El nine-dart finish (o 9-darter, abreviado) es cerrar un leg de 501 en exactamente nueve dardos: tres turnos de tres dardos, todos perfectos, sin ningún desperdicio, llegando a cero con el noveno dardo en un doble o bullseye.
El 9-darter es la “partida perfecta” de los dardos. No se puede hacer mejor: nueve es el mínimo matemáticamente posible para cerrar un leg de 501 (el máximo de 180 puntos por turno significa que tres turnos dan 540 puntos, suficiente para llegar a 501 si el tercer turno se ajusta al checkout). Es imposible cerrar un leg en menos de nueve dardos.
La primera vez: John Lowe, 1984
El 13 de octubre de 1984, el inglés John Lowe logró el primer nine-dart finish registrado en competición televisada, durante el torneo MFI World Matchplay organizado por la BDO. La hazaña quedó grabada en las cámaras y se convirtió inmediatamente en historia del deporte.
La organización pagó a Lowe un premio especial de 102.000 libras esterlinas, una fortuna en la época. Esta recompensa quedó en la memoria colectiva del dardo como parte de la leyenda: no solo fue el primero en lograrlo, sino que le salió lucrativo.
La combinación de Lowe fue: T20-T20-T20 (180) + T20-T20-T20 (180) + T20-T19-D12 (141). La secuencia de nueve dardos perfecta, ejecutada bajo la presión de la competición, marcó el inicio de la era del nine-darter como hazaña definitoria del deporte.
El nine-darter en directo: Phil Taylor, Blackpool 2002
Aunque Lowe fue el primero, el nine-dart finish más famoso de la historia es el de Phil Taylor en la final del World Matchplay de 2002 en Blackpool. A diferencia del de Lowe, el de Taylor ocurrió en una final, ante miles de espectadores en el Winter Gardens y las cámaras de Sky Sports en directo.
La secuencia fue también T20-T20-T20 + T20-T20-T20 + T20-T19-D12. Los seis primeros dardos fueron al triple 20 de manera impecable, dejando 141 para el turno final. Con Chris Mason mirando desde el otro lado, Taylor ejecutó los últimos tres dardos sin aparente temblor.
El décimo séptimo dardo del partido… el decimoctavo… y el decimonoveno: bullseye. El Winter Gardens de Blackpool explotó. Taylor permaneció de pie, sin gritar, con una expresión que mezclaba satisfacción profunda y aparente incredulidad. El vídeo de ese nine-darter se ha visto millones de veces y sigue siendo el más emocionante de la historia del deporte.
Taylor explicó después: “Cuando tienes 141 y los primeros seis han entrado, no sientes nada. Solo el siguiente dardo. No piensas en lo que está pasando hasta que termina.”
Los nine-darters de Michael van Gerwen
Michael van Gerwen logró un nine-dart finish siendo apenas un adolescente, en 2007, convirtiéndose en el jugador más joven en lograrlo en televisión (tenía 17 años). A lo largo de su carrera ha logrado varios 9-darters en competición, incluyendo en el PDC World Championship.
Van Gerwen representa la generación en que el nine-dart finish ha pasado de ser un acontecimiento casi mitológico a ser, sin dejar de ser extraordinario, algo que los aficionados pueden esperar ver varias veces al año en el circuito PDC.
Cuántos nine-darters ha habido en la historia
El número exacto de nine-dart finishes en competición profesional televisada es objeto de debate, porque no todos los torneos han tenido siempre la misma cobertura. En el circuito PDC, se registran varios nine-darters al año entre todos los torneos televisados.
Los grandes torneos —el Mundial PDC, el World Matchplay, la Premier League— han producido sus propios nine-darters, y cada uno de ellos queda en la memoria del deporte. La primera vez que ocurre en el Alexandra Palace durante un Mundial es siempre un acontecimiento que el público presente nunca olvidará.
La rareza que hace especial cada nine-darter
El nine-dart finish sigue siendo suficientemente raro como para que cada uno sea un acontecimiento. No ocurre en cada torneo. Los mejores jugadores del mundo pueden pasar meses sin conseguirlo. Esto es parte de lo que lo hace tan especial: es el límite de la perfección humana en el dardo, y alcanzarlo requiere que ese día concreto todo salga perfecto durante exactamente nueve lanzamientos consecutivos.
Cuando ocurre, todo se detiene. El público calla con el primer dardo, contiene la respiración con el segundo, el tercero, el cuarto… y en el noveno, cuando el dardo aterriza en el doble o el bull, explota de una manera que solo el nine-darter puede provocar.