Adam Ondra nació el 5 de febrero de 1993 en Brno, la segunda ciudad de la República Checa. Sus padres eran escaladores aficionados, y Adam empezó a subir a la roca prácticamente antes de poder andar. Lo que nadie podía prever es que ese niño checo que escalaba con sus padres los fines de semana se convertiría en el escalador más dotado de la historia del deporte.
Un talento sin precedentes
Las marcas de Ondra a edades tempranas no tienen comparación en la historia de la escalada. Con ocho años completó su primera vía de grado 8a, un nivel que la mayoría de escaladores adultos nunca alcanzan. Con trece años logró el primer 9a de su carrera. Con dieciséis ya había escalado vías de 9b, un nivel que hasta entonces solo habían alcanzado un puñado de escaladores en el mundo.
Esta progresión no era solo el resultado del talento: era también la evidencia de un entrenamiento riguroso, de una familia que entendía el deporte y de una inteligencia escaladora que le permitía aprender y adaptarse a una velocidad extraordinaria.
El estilo Ondra: técnica y creatividad
Una de las características más llamativas de Ondra es la combinación de fuerza extrema con una creatividad técnica muy poco habitual. Ondra no resuelve los problemas con la secuencia obvia: a menudo encuentra movimientos contraintuitivos, aprovecha su longitud de brazos y su flexibilidad para resolver pasos que otros escaladores de su nivel no pueden resolver de la misma forma.
Su capacidad para leer visualmente una vía y encontrar la secuencia óptima es legendaria entre los routesetters de la Copa del Mundo, que en ocasiones han tenido que rediseñar problemas después de que Ondra los resolviera de una forma completamente diferente a la prevista.
Las grandes ascensiones en roca
El palmarés de Ondra en roca natural es simplemente el mejor de la historia. Entre sus ascensiones más importantes:
- Change (9b+, Flatanger, Noruega, 2012): primera ascensión, vía en techo de dificultad extrema.
- La Dura Dura (9b+, Oliana, España, 2013): otra primera ascensión en el sector catalán.
- Silence (9c, Flatanger, Noruega, 2017): la vía más difícil del mundo hasta la fecha.
Además de estas primeras ascensiones históricas, Ondra tiene un listado de repeticiones de las vías más difíciles del mundo que ningún otro escalador puede igualar.
El escalador de competición
Ondra es también un escalador de competición de primerísimo nivel. Ha ganado múltiples pruebas de la Copa del Mundo en dificultad y varios Campeonatos del Mundo. Su dominio en la disciplina de dificultad durante la primera mitad de los años 2010 fue absoluto.
Sin embargo, la disciplina de velocidad siempre ha sido su punto débil en el formato olímpico combinado. Ondra ha trabajado para mejorar en velocidad, aunque su morfología física (alto y con una envergadura grande) no es la ideal para el muro estandarizado de velocidad.
Tokio 2020: la decepción olímpica
El Juego Olímpico fue la gran asignatura pendiente de Ondra. En Tokio 2020, llegó como uno de los favoritos y terminó séptimo. La combinación de la disciplina de velocidad (su punto débil), los nervios del debut olímpico y quizás un día no perfecto se conjuraron para privarle del podio.
Fue uno de los resultados más sorprendentes del torneo. Ondra lo procesó con madurez y siguió compitiendo en el circuito. En París 2024, con el nuevo formato que excluía la velocidad del combinado, volvió a ser uno de los grandes protagonistas.
Fuera de la escalada
Adam Ondra es también conocido por sus valores fuera del deporte. Es un defensor activo del medioambiente, habla con frecuencia sobre el cambio climático y la necesidad de proteger los entornos naturales donde se practica la escalada. También es un comunicador excepcional: su canal de YouTube muestra su proceso de trabajo en los proyectos de mayor dificultad con una honestidad y una profundidad que han ganado millones de seguidores en todo el mundo.