El redpoint es el logro estándar para medir el grado máximo de escalada de un escalador. Significa completar una vía de principio a fin en libre —sin usarla cuerda como apoyo— y sin ninguna caída, tras haber podido trabajarla en intentos previos. A diferencia del onsight, el redpoint permite que el escalador conozca perfectamente la secuencia de movimientos, haya ensayado cada sección por separado y haya optimizado su estrategia antes del intento de encadenamiento. Cuando el escalador dice que ha hecho una vía de determinado grado, normalmente se refiere a un redpoint.
El proceso de trabajo previo a un redpoint puede ser largo y metódico. Primero el escalador baja la vía en rappel o sube en top-rope para identificar los movimientos más difíciles, las posiciones de descanso y la distribución del esfuerzo. Luego trabaja cada sector de forma aislada hasta memorizarlo. Finalmente empieza los intentos de enlace completo, que en las vías más duras pueden requerir meses de trabajo antes de que todos los factores —forma física, condiciones ambientales, concentración— se alineen en el momento correcto.
El redpoint es también el logro que define los grados más extremos de la escalada mundial. La escala de grados se ha ampliado progresivamente a medida que los mejores escaladores han conseguido encadenar vías que antes se consideraban imposibles. El 9a de Wolfgang Güllich en Action Directe en 1991 fue durante años el techo del mundo; hoy el 9c de Ondra en Silence (2017) y las pocas repeticiones de vías en ese grado están definiendo el límite actual de lo que el cuerpo humano puede conseguir en escalada deportiva de redpoint.