El birdie es uno de los resultados más celebrados en el golf amateur y uno de los más buscados en el golf profesional. Se consigue cuando un jugador completa un hoyo en exactamente un golpe por debajo del número de golpes de referencia, llamado par. Así, en un hoyo par 3 hay que meterse en la bandera en dos golpes, en un par 4 en tres, y en un par 5 en cuatro para lograr un birdie.
En competición profesional, los birdies son el principal indicador del rendimiento de un jugador. Los líderes de los grandes torneos suelen encadenar rachas de birdies consecutivos que les permiten separarse del grupo. En el golf amateur, conseguir un birdie es motivo de satisfacción incluso para jugadores con años de experiencia, ya que requiere tanto un buen golpe de salida como una aproximación precisa y, habitualmente, un putt de cierta exigencia.
En la tarjeta de puntuación, el birdie se representa visualmente con un círculo alrededor de la puntuación del hoyo. Esta convención gráfica facilita la lectura rápida de los resultados durante y después de la ronda. En el léxico del golf, el birdie está por debajo del par y por encima del eagle (-2) y el albatros (-3), que son resultados excepcionales incluso entre los profesionales de élite.