La bola provisional es una de las reglas más prácticas del golf y una de las que más tiempo ahorra en el campo. Cuando un jugador golpea y sospecha que su bola puede estar perdida o fuera de límites, en lugar de caminar hasta el lugar de impacto, buscar durante tres minutos y luego volver al punto de origen a golpear de nuevo (perdiendo mucho tiempo), puede jugar inmediatamente una segunda bola desde el mismo punto.
Esta segunda bola, la provisional, se juega antes de que el grupo avance hacia la zona de impacto. Si al llegar allí se encuentra la bola original en buenas condiciones dentro del campo, se puede jugar la original y la provisional se descarta. Si la original está perdida o fuera de límites, la provisional se convierte en la bola en juego con una penalización de un golpe.
El procedimiento es muy sencillo pero debe seguirse correctamente. El jugador debe anunciar explícitamente que va a jugar una bola provisional antes de golpearla. Si no lo hace y juega otra bola sin esta declaración, esa segunda bola puede convertirse automáticamente en la bola en juego con penalización, incluso si luego aparece la original.
El tiempo de búsqueda
Las reglas modernas de golf establecen un tiempo máximo de búsqueda de tres minutos (en el pasado era cinco). Si no se encuentra la bola en ese tiempo, se considera perdida y se aplica la penalización. Este límite de tiempo es importante para mantener el ritmo de juego y evitar que los grupos se retrasen excesivamente.
La bola provisional y la zona roja o amarilla
La bola provisional solo se aplica a las situaciones de bola perdida fuera de zonas de penalización y a los fuera de límites. Si la bola cae en una zona de penalización (identificada con estacas rojas o amarillas), no se juega bola provisional: se aplica directamente el procedimiento de alivio con penalización de la zona en cuestión.