El dos tiempos es el segundo y último levantamiento de la competición de halterofilia. Técnicamente permite manejar más peso que el arranque porque el esfuerzo se divide en dos partes bien diferenciadas, lo que hace que sea el movimiento donde se baten los récords más espectaculares.
Las dos fases del movimiento
Primera fase: el clean (envión)
El atleta lleva la barra desde el suelo hasta los hombros en un único movimiento. Al igual que en el arranque, se usa una tracción explosiva desde el suelo, pero con un agarre más estrecho. Al llegar arriba, el atleta se coloca bajo la barra flexionando las rodillas y la recibe sobre los hombros y la clavícula en la llamada posición de rack.
El atleta debe recuperarse completamente, levantándose con las piernas extendidas, antes de ejecutar la segunda fase.
Segunda fase: el jerk (empuje)
Desde la posición de rack, el atleta flexiona ligeramente las rodillas y las extiende con explosividad para impulsar la barra hacia arriba. Mientras la barra sube, el atleta vuelve a descender desplazando los pies —hacia delante y atrás en la variante más común, el split jerk— para recibir la barra con los brazos completamente extendidos.
Finalmente, debe juntar los pies y quedar estático, esperando la señal del juez.
¿Por qué se puede levantar más peso?
La estructura en dos fases del dos tiempos permite al atleta acumular más fuerza y usar posiciones mecánicamente más eficientes que en el arranque. Los récords mundiales del dos tiempos superan siempre en más de 30 kilos a los del arranque en la misma categoría.
Errores más frecuentes
- No recuperar la posición erguida entre el clean y el jerk.
- Doblar los codos durante el jerk (press out).
- Bajar la barra sin esperar la señal del árbitro.
- Los pies no quedar alineados al final del levantamiento.