El equipo de un levantador de halterofilia puede parecer sencillo, pero cada elemento está regulado para garantizar que ningún atleta obtenga ventajas mecánicas artificiales sobre sus rivales. El reglamento de la IWF (Federación Internacional de Halterofilia) especifica con detalle qué prendas están permitidas, sus dimensiones y los materiales aceptados.
El elemento principal del vestuario es el maillot (singlet), un traje de una sola pieza ajustado al cuerpo. Debe cubrir el torso y llegar hasta al menos la mitad del muslo. Muchos levantadores llevan una camiseta de manga corta o larga debajo del maillot, que también está permitida. Lo que no se puede usar son pantalones o prendas que creen un efecto muelle o de rebote al apoyar en los muslos durante el dos tiempos.
El calzado también está regulado: los levantadores usan zapatillas específicas de halterofilia con una suela rígida y un tacón elevado (generalmente de madera o material duro). Este diseño permite una mayor dorsiflexión del tobillo y una posición de sentadilla más vertical, ambas esenciales para la técnica correcta. Las zapatillas convencionales de deporte no son óptimas para este deporte.
El magnésico (magnesio)
El magnesio (carbonato de magnesio) es el polvo blanco que los levantadores aplican a sus manos antes de cada intento para mejorar el agarre de la barra. También puede aplicarse en los muslos para evitar que la barra se deslice durante el jalón en el dos tiempos. Su uso está completamente permitido y es práctica universal. Hay contenedores de magnésico en la plataforma durante la competición.
La revisión del equipo antes de la competición
Antes de la competición, los jueces pueden revisar el equipo de los levantadores para verificar que cumple el reglamento. Si se detecta algún elemento no permitido, el levantador debe retirarlo antes de salir a la plataforma. En caso de incumplimiento durante la competición, el árbitro puede descalificar el intento.