Las categorías de peso son uno de los elementos más cambiantes de la halterofilia moderna. La Federación Internacional de Halterofilia (IWF) ha realizado reformas significativas en los últimos años que han alterado por completo el mapa de las competiciones.
La reforma de 2018
Hasta 2018, las categorías de peso habían permanecido relativamente estables durante décadas. Ese año, la IWF aprobó un nuevo sistema que modificó los límites de todas las categorías tanto masculinas como femeninas.
Las nuevas categorías masculinas pasaron a ser: 55, 61, 67, 73, 81, 89, 96, 102, 109 kg y +109 kg. Las nuevas categorías femeninas: 45, 49, 55, 59, 64, 71, 76, 81, 87 kg y +87 kg.
Esta reforma implicó que todos los récords mundiales anteriores quedaran sin validez oficial en las nuevas categorías, comenzando una nueva era estadística en el deporte.
Las categorías olímpicas para París 2024
Para los Juegos Olímpicos, el Comité Olímpico Internacional y la IWF acuerdan un subconjunto reducido de categorías. Para París 2024, se utilizaron solo 10 categorías (5 masculinas y 5 femeninas):
Masculino: 61, 73, 89, 102 kg y +102 kg. Femenino: 49, 59, 71, 81 kg y +81 kg.
El pesaje
Los atletas se pesan el mismo día de la competición durante una ventana de tiempo establecida (normalmente dos horas antes del inicio). Si un atleta no da el peso o no se presenta al pesaje, queda descalificado de esa categoría.
El peso corporal registrado en el pesaje también es el que se usa para resolver empates en el total olímpico, lo que hace que algunos atletas gestionen estratégicamente su peso en el día de la competición.
La importancia de la categoría
Elegir la categoría correcta es una decisión estratégica crucial. Competir en una categoría inferior obliga a hacer una “bajada de peso” que puede afectar al rendimiento, pero puede ser ventajosa si los rivales directos son más débiles en esa clase.