El berimbolo es una de las técnicas más espectaculares y complejas del jiu-jitsu brasileño moderno. Se trata de un movimiento de inversión giratoria que parte de la guardia de pulpo invertida y permite tomar la espalda o llegar a posiciones de control dominantes con una fluidez que parece casi imposible la primera vez que se observa.
Qué es el berimbolo
El berimbolo es una técnica de inversión en la que el practicante de abajo rueda por debajo del rival haciendo una rotación completa, usando las piernas para controlar la cadera del oponente durante el movimiento. El nombre proviene de un instrumento musical berimbau usado en la capoeira, aunque la conexión es más poética que técnica. La rotación puede terminar en control de espalda, en posición de 50/50 o en otras posiciones de ventaja.
La guardia de pulpo: el origen del berimbolo
El berimbolo parte habitualmente de la guardia de pulpo invertida (inverted guard), una posición en la que el practicante de abajo está parcialmente dado la vuelta con las piernas controlando la cadera del rival. Desde ese ángulo invertido, la rotación del berimbolo fluye de manera natural: el practicante rueda bajo el rival usando la pierna de control como eje, y emerge detrás del oponente en posición de tomar la espalda.
Los hermanos Miyao y el berimbolo moderno
João y Paulo Miyao son los grandes referentes del berimbolo en la competición moderna. Estos hermanos brasileños llevaron el berimbolo a la élite del circuito IBJJF con una velocidad y fluidez que hacía casi imposible defenderlo. Sus combates en el Mundial y en torneos internacionales son material de estudio para cualquier practicante serio que quiera entender el juego de guardia invertida moderno.
Cómo defender el berimbolo
Defender el berimbolo requiere reconocer la posición de guardia invertida antes de que el rival inicie la rotación, y actuar rápido para sacar la cadera o pisar la cadera del rival para interrumpir el movimiento. Una vez que la rotación ha comenzado, detenerla es muy difícil. La mejor defensa es preventiva: conocer las posiciones que llevan al berimbolo y evitar entrar en ellas sin tener controlada la respuesta.