El judo tiene una curva de aprendizaje que puede resultar sorprendente para quien viene de otros deportes. Los errores más comunes no son solo técnicos: también tienen que ver con la actitud, el respeto al dojo y la filosofía del deporte. Conocerlos de antemano hace el inicio mucho más provechoso.
No practicar el ukemi desde el primer día
El ukemi —las técnicas de caída— es lo primero que se enseña en judo y lo que más se debe practicar al principio. Muchos principiantes lo ven como un trámite aburrido y tienen ganas de pasar a los lanzamientos. Error. Sin ukemi bien consolidado, las proyecciones son peligrosas y el miedo a caer impide aprender la técnica correctamente. Dedica las primeras semanas a practicar las caídas hasta que sean automáticas.
Agarrar sin técnica (fuerza bruta)
El principiante sin orientación tiende a agarrar al compañero con toda su fuerza y tirar de él sin ninguna técnica. Esto agota rápidamente, no funciona contra alguien con experiencia y no enseña nada útil. El judo es el arte de usar la fuerza del contrario, no la propia. La técnica del agarre (kumi-kata), el kuzushi (desequilibrio) y el tsukuri (entrada al lanzamiento) son los pasos que preceden al lanzamiento. Sin ellos, solo hay forcejeo.
No respetar el tatami
El tatami no es solo una superficie: es un espacio con significado. Entrar al tatami con zapatos, no saludar al entrar y al salir, usar el teléfono durante el entrenamiento o no escuchar al sensei son faltas de respeto que en cualquier dojo serio no se toleran. La etiqueta del tatami no es un capricho: forma parte del aprendizaje del judo como disciplina y como filosofía. Aprende las normas básicas del dojo desde el primer día.
Comparar el judo con otras artes marciales
“En karate hacemos así”, “en MMA esto no funciona”… El principiante que viene de otras artes marciales a veces cuestiona o compara las técnicas desde el principio. El judo tiene su propio sistema técnico, sus propias reglas y su propia lógica. Las comparaciones en las primeras semanas distraen del aprendizaje. Primero aprende el judo tal como es; ya tendrás tiempo de establecer comparaciones cuando tengas una base suficiente.
Resistirse a caer (el miedo a las caídas)
El miedo a las caídas es comprensible, pero resistirse a ser proyectado cuando no se tiene ukemi sólido es más peligroso que caer correctamente. El judoka que se tensa y resiste una proyección cae descontrolado y puede lesionarse. La solución es practicar el ukemi hasta que sea un reflejo automático: cuando el cuerpo sabe caer bien, el miedo desaparece. La confianza en las caídas es la base de toda la práctica del judo.
Descuidar el juego de piernas (ashi-waza)
Los lanzamientos de pierna —osoto-gari, uchi-mata, ouchi-gari— son algunos de los más frecuentes en competición y de los más útiles para principiantes porque no requieren tanta coordinación como los lanzamientos de cadera o de espalda. Sin embargo, muchos principiantes los ignoran y se centran solo en los lanzamientos de brazo y cadera. El ashi-waza bien ejecutado puede desequilibrar al rival y abrir oportunidades para técnicas más complejas.
El consejo final: confía en el proceso. El judo es un arte marcial con siglo y medio de historia y un sistema pedagógico muy elaborado. El entrenador sabe por qué enseña lo que enseña en el orden en que lo enseña. Sé paciente, practica con regularidad y el progreso llegará.