El judo es un deporte donde la categoría de peso determina en gran medida el estilo de juego y los atributos físicos más importantes. Las categorías más ligeras premian la rapidez, la flexibilidad y la técnica de agarre. Las categorías más pesadas valoran la potencia, la masa corporal y la capacidad de absorber y generar impactos. Cada categoría tiene su propia historia, sus propios héroes y sus propios récords.
Las categorías masculinas y sus dominadores históricos
La categoría de menos de 60 kg ha sido históricamente un feudo de los judokas asiáticos, especialmente japoneses y coreanos. La velocidad de reacción y la precisión técnica son fundamentales en esta categoría, donde el más leve error puede costar el ippon. Nomura Tadahiro de Japón fue el primer judoka en ganar tres oros olímpicos en la misma categoría (Atlanta 1996, Sídney 2000, Atenas 2004), un récord absoluto en cualquier categoría de judo olímpico.
En la categoría de menos de 66 kg, el judo asiático también ha dominado históricamente, aunque con más irrupción de judokas europeos. En la de menos de 73 kg, países como Corea del Sur, Japón y Francia han alternado el dominio según las épocas.
Las categorías intermedias —menos de 81 kg, menos de 90 kg y menos de 100 kg— han sido las más equilibradas en términos de competencia internacional. En estas categorías han brillado judokas de Europa del Este, especialmente de Georgia (país que ha producido varios campeones mundiales y olímpicos gracias a su tradición en la lucha), así como de Cuba, Mongolia y varios países africanos.
La categoría más pesada: el reino de Teddy Riner
La categoría de más de 100 kg es la más mediática del judo. Los combates en esta categoría son un espectáculo de potencia y técnica que genera un gran impacto visual. En esta categoría, Teddy Riner ha establecido récords que probablemente nunca serán igualados: 10 títulos mundiales, 3 oros olímpicos y una racha de más de diez años sin perder.
Antes de Riner, la categoría de más de 100 kg tuvo dominadores como Yasuhiro Yamashita de Japón, que ganó el oro olímpico en Los Ángeles 1984 sin conceder ni un solo punto en todo el torneo —lesionado en la semifinal, ganó la final con una pierna casi inutilizable, uno de los momentos más épicos de la historia olímpica.
Las categorías femeninas: el dominio japonés y la irrupción mundial
En el lado femenino, Japón ha dominado especialmente las categorías de menor peso. Ryoko Tani en menos de 48 kg y otras judokas japonesas en categorías similares establecieron récords de títulos mundiales que definieron el judo femenino de los años 90 y 2000.
En las categorías de mayor peso femenino, el dominio ha sido más repartido. Países como China, Cuba, Francia y varios países africanos han ganado títulos en las categorías de más de 63 kg, 70 kg, 78 kg y más de 78 kg. Esta diversidad refleja que el judo femenino de mayor peso ha tenido menos concentración de talento en una sola nación.
La revolución de los Juegos de Tokio 2020
Los Juegos de Tokio 2020 introdujeron una novedad que cambió el formato del judo olímpico: la competición por equipos mixtos, con tres hombres y tres mujeres por equipo. Japón ganó la primera edición de esta prueba, añadiendo un oro colectivo a sus victorias individuales. Este formato nuevo ha generado nuevas oportunidades para países con talento repartido entre géneros y categorías, y seguramente producirá nuevos récords en las próximas décadas.