El arbitraje en judo es uno de los más complejos de los deportes olímpicos. Los árbitros deben tomar decisiones en fracciones de segundo sobre técnicas que pueden durar menos de un segundo, evaluar si una proyección fue suficientemente limpia para ippon o solo waza-ari, y controlar la pasividad de ambos competidores simultáneamente.
El árbitro central
El árbitro principal dirige el combate desde el tatami, moviéndose para tener siempre el mejor ángulo de visión. Es quien pronuncia los términos reglamentarios japoneses que marcan el desarrollo del combate:
- “Hajime”: comienza el combate
- “Matte”: pausa el combate
- “Osaekomi”: declara una inmovilización
- “Toketa”: cancela la inmovilización
- “Sono-mama”: congela el combate (para el ne-waza cuando el árbitro necesita ajustar algo)
- “Yoshi”: reanuda el combate después del sono-mama
- “Ippon”: declara la puntuación máxima y el fin del combate
- “Waza-ari”: declara la puntuación media
- “Shido”: declara la penalización leve
- “Hansoku-make”: declara la descalificación
- “Sore-made”: fin del tiempo reglamentario
Los jueces (shimpan)
En competiciones internacionales, dos jueces se sientan en sillas fuera del tatami. Pueden señalar con banderas si tienen una opinión diferente a la del árbitro central. Si los dos jueces coinciden en una puntuación diferente a la del árbitro, este debe revisar su decisión.
El videoarbitraje de la IJF
Desde 2009, la IJF incorporó el videoarbitraje en sus competiciones del circuito mundial (Grand Prix, Grand Slam, Campeonato del Mundo). Un equipo de árbitros supervisa las imágenes y puede llamar al árbitro central para revisar una decisión. El proceso es rápido: la decisión de revisión suele tomarse en pocos segundos.
Señales manuales del árbitro
Cada decisión va acompañada de señales manuales claras y estandarizadas internacionalmente para que el público y los competidores puedan entender el resultado sin necesidad de escuchar la voz del árbitro.