El ippon es la puntuación más valorada del judo. Su nombre en japonés significa literalmente “un punto completo”. Cuando el árbitro grita “ippon”, el combate termina en ese instante, sin importar la diferencia en el marcador ni el tiempo que quede. Es la victoria total.
Ippon por derribo (nage-waza)
Para que un derribo valga ippon deben cumplirse tres condiciones simultáneamente:
- El rival cae de espaldas (no de lado ni boca abajo)
- La proyección tiene fuerza y velocidad
- El judoca que proyecta mantiene el control durante la ejecución
Si la caída es parcialmente de espaldas, o falta alguno de los elementos, el árbitro puede conceder un waza-ari en lugar de ippon. La decisión es del árbitro, apoyado en su caso por el videoarbitraje de la IJF.
Ippon por inmovilización (osaekomi)
Si un judoca inmoviliza al rival en el suelo correctamente (osaekomi), el árbitro inicia la cuenta. La secuencia es:
- 10-14 segundos: no hay puntuación adicional
- 10-19 segundos: waza-ari
- 20 segundos: ippon
En el momento en que el árbitro dice “ippon”, el combate termina aunque el rival intente escapar.
Ippon por estrangulamiento (shime-waza)
Los estrangulamiento son técnicas que comprimen las arterias del cuello o restringen la respiración. Cuando el rival toca dos veces el tatami con la mano (señal de rendición), dice “maitta” o queda inconsciente, el árbitro concede el ippon. El judoca debe soltar la técnica de inmediato.
Ippon por luxación de codo (kansetsu-waza)
Solo está permitida la palanca sobre la articulación del codo. Cuando se aplica correctamente y el rival se rinde (golpeando el tatami), el árbitro concede el ippon. Las luxaciones en otras articulaciones están prohibidas y se penalizan con hansoku-make.