El judogi es mucho más que una simple vestimenta deportiva. Es la herramienta principal del combate: los agarres al judogi (kumikata) son el punto de partida de todas las técnicas del judo. Por eso sus especificaciones de talla, grosor y resistencia están reguladas con precisión por la International Judo Federation (IJF).
Composición del judogi
El judogi consta de tres piezas:
- Uwagi (chaqueta): tejido grueso de algodón o mezcla de algodón. Debe ser lo suficientemente resistente para soportar agarres repetidos sin rasgarse. Las solapas deben tener un grosor mínimo.
- Zubon (pantalón): tejido similar al de la chaqueta pero más flexible para permitir los movimientos de pierna.
- Obi (cinturón): el cinturón indica el grado (kyu o dan) del judoca y se anuda sobre la chaqueta.
Especificaciones de talla
La IJF establece los siguientes requisitos de longitud:
- Chaqueta: debe llegar al menos a la altura de los muslos. Las mangas no pueden quedar a más de 5 cm de la muñeca ni a más de 5 cm del codo (deben estar entre estos límites).
- Pantalón: no puede quedar a más de 5 cm del tobillo.
- Anchura: entre el torso del judoca y la chaqueta debe haber espacio suficiente para que quepa un puño cerrado.
Los colores en competición
La introducción del judogi azul en las competiciones internacionales fue una decisión de la IJF para facilitar la identificación de los judocas. En un tatami, un judoca viste de blanco y el otro de azul. En los clubes y entrenamientos, el judogi blanco sigue siendo el más común.
El control previo al combate
Antes de cada combate, el árbitro realiza un control rápido del judogi de ambos competidores para verificar que cumple las normas. Si detecta un problema (judogi demasiado corto, rasgado o con modificaciones no autorizadas), el judoca tiene un tiempo limitado para solucionarlo.