El tatami de judo no es simplemente una superficie blanda donde combatir: tiene zonas claramente diferenciadas que regulan cuándo se interrumpe el combate, cuándo son válidas las técnicas y cómo se posicionan los árbitros. Conocer la estructura del tatami es esencial para entender muchas de las decisiones arbitrales en un combate.
El tatami como conjunto
El tatami de judo está formado por módulos de espuma de alta densidad recubiertos de vinilo, que se encajan entre sí para crear una superficie continua. El conjunto se divide en dos zonas claramente diferenciadas:
Área de combate: el cuadrado central donde se desarrolla el combate. Según el reglamento de la IJF (Federación Internacional de Judo), mide entre 8 × 8 metros y 10 × 10 metros dependiendo de la categoría y el nivel de la competición. Los Juegos Olímpicos y los Campeonatos del Mundo utilizan áreas de 10 × 10 metros.
Zona de seguridad: la franja que rodea el área de combate, de al menos 3 metros de anchura en cada lado. Su función es absorber los impactos de las caídas que se producen cerca del borde y proteger a los judokas de salir del tatami completamente.
La zona de peligro
Entre el área de combate y la zona de seguridad existe una franja de color diferente (generalmente roja) llamada zona de peligro. Esta franja, de aproximadamente un metro de anchura, avisa visualmente a los judokas de que están cerca del límite del área de combate.
Cuando ambos judokas se encuentran en la zona de peligro o en la zona de seguridad, el árbitro puede interrumpir el combate (especialmente si están en ne-waza sin acción efectiva) y reiniciarlo en el centro del tatami.
Reglas del borde: cuándo se interrumpe el combate
El árbitro interrumpe el combate y ordena reiniciarlo en el centro cuando:
- Ambos judokas están completamente fuera del área de combate.
- En ne-waza, los judokas se desplazan hacia la zona de seguridad sin acción efectiva.
- La situación en el borde supone un riesgo para los judokas o para los árbitros laterales.
Sin embargo, si una proyección se inicia claramente dentro del área de combate, el árbitro puede puntuarla aunque el receptor caiga parcialmente fuera. La técnica se evalúa en el punto de inicio, no de aterrizaje.
Posición del árbitro principal
El árbitro principal se mueve constantemente dentro del área de combate durante el combate. Debe anticiparse al movimiento de los judokas, mantener visión de las técnicas y estar en posición segura para no interferir. Los dos árbitros laterales se sitúan fuera del área de combate, en los vértices de la zona de seguridad, para apoyar las decisiones del árbitro central.