El judo es un arte marcial de origen japonés fundado en 1882 por Jigoro Kano. En 1964 fue incluido en los Juegos Olímpicos de Tokio y hoy es uno de los deportes de combate más practicados del mundo. Su filosofía central es la del “camino suave”: usar la fuerza y el equilibrio del rival en tu favor, no la fuerza bruta.
El tatami y el área de combate
Los combates se disputan sobre un tatami (superficie acolchada). El área de competición tiene una zona de combate central de 8×8 metros rodeada de una zona de seguridad de al menos 3 metros. Si un competidor sale del área de combate, el árbitro detiene la acción.
Duración del combate
En categoría senior los combates tienen una duración máxima de 4 minutos. En categorías inferiores (junior, cadetes, infantiles) los tiempos son menores. Si al finalizar el tiempo reglamentario no hay ningún punto o hay empate, se disputa el golden score.
El judogi
Ambos competidores deben llevar un judogi reglamentario. Uno de ellos luce judogi azul y el otro blanco, para facilitar la identificación. Antes del combate, el árbitro verifica que el judogi cumple las normas de talla, longitud y resistencia de la IJF. Un judogi en mal estado puede ser causa de descalificación.
Las categorías de peso
El judo se divide en categorías de peso para garantizar la equidad competitiva. Las categorías olímpicas son siete para hombres y siete para mujeres, cubriendo desde los pesos más ligeros (bajo 60 kg en hombres, bajo 48 kg en mujeres) hasta las categorías abiertas (más de 100 kg en hombres, más de 78 kg en mujeres).
El objetivo del combate
El objetivo es imponerse al rival mediante la técnica. La victoria más completa es el ippon, que termina el combate de inmediato. Si no se consigue, gana quien acumule más puntuación (waza-ari) o provoque más penalizaciones al rival al finalizar el tiempo. El judo premia la determinación y la agresividad técnica: evitar el combate activo se penaliza con shidos.