El sistema de arbitraje del karate WKF está diseñado para garantizar la máxima objetividad posible en un deporte donde las acciones duran fracciones de segundo y las decisiones deben tomarse de forma inmediata. La combinación de un árbitro central activo en el tatami con cuatro jueces en las esquinas crea un sistema de supervisión múltiple.
El árbitro central (shushin)
El shushin es la figura principal del arbitraje en kumite. Se mueve por el tatami para tener siempre la mejor visión del combate y es responsable de:
- Iniciar y detener el combate: con las señales “shobu hajime” (inicio), “yame” (stop) y “tsuzukete hajime” (continuar)
- Anunciar los puntos: indica con señales manuales qué karateca ha puntuado, el tipo de técnica y la zona
- Aplicar penalizaciones: señala al infractor y anuncia el nivel de sanción
- Tomar la decisión final: aunque consulta a los jueces, la decisión es del árbitro central
Los jueces de esquina (fukushin)
Cuatro jueces se sitúan en las esquinas del área de competición. Sus funciones son:
- Señalar puntos no vistos: si el árbitro no ha visto una técnica puntuable, un juez puede señalarlo
- Confirmar o discrepar: cuando el árbitro consulta, los jueces indican su opinión mediante señales
- Control de salidas del área: los jueces de esquina tienen buena visión del perímetro
Señales reglamentarias
El sistema de señales del karate WKF es completamente visual y estandarizado. El árbitro señala con el brazo extendido hacia el karateca que ha puntuado, luego indica la técnica y la zona con gestos específicos del manual WKF. Las penalizaciones se señalan apuntando al infractor y mostrando la severidad con los dedos.
El árbitro de vídeo
En las competiciones del circuito mundial WKF se usa un sistema de revisión por vídeo. Un equipo técnico puede solicitar la revisión de ciertas decisiones, especialmente en finales y semifinales de campeonatos del mundo.