El crease es una de las zonas más importantes del campo de lacrosse. Es el último bastión defensivo y la única área del terreno de juego donde las reglas cambian radicalmente respecto al resto del campo.
Qué es el crease
El crease es un círculo de 2,7 metros de radio (9 pies) dibujado alrededor de la portería. Esta zona está pintada de un color distinto al resto del campo para que jugadores y árbitros puedan identificarla claramente. La portería se sitúa en el centro del crease, pero no en el centro del campo: está 9 metros (aproximadamente) más hacia el interior del terreno, lo que permite a los atacantes situarse detrás de la portería y jugar desde ahí.
Solo el portero puede entrar
La norma fundamental es clara: ningún jugador de campo atacante puede entrar en el crease. Si un atacante introduce el cuerpo o el palo dentro del crease y se marca un gol en esa misma jugada, el tanto se anula. Incluso si el atacante entró accidentalmente o fue empujado por un defensor, la regla se aplica igualmente.
Los defensores pueden entrar brevemente en el crease —por ejemplo, al recuperar una pelota— pero deben salir lo antes posible.
Los privilegios del portero dentro del crease
Dentro del crease, el portero disfruta de varias protecciones especiales:
- Ningún jugador rival puede acercarse a él de forma agresiva dentro del crease. Si un atacante golpea al portero que está dentro de su zona, se pita falta inmediata.
- El portero puede usar las manos para bloquear la pelota, algo que está prohibido para todos los demás jugadores de campo.
- Tiene 4 segundos para salir del crease o sacar la pelota una vez que la tiene en posesión.
Qué ocurre cuando el portero abandona el crease
En cuanto el portero cruza la línea del crease con el cuerpo —o sale con la pelota en el palo— deja de gozar de sus privilegios especiales. Fuera del crease, el portero es tratado como un jugador de campo normal: puede recibir body checks, su palo puede ser golpeado y ya no puede usar las manos para desviar la pelota.
Esta norma crea situaciones tácticas interesantes: los equipos que presionan alto intentan obligar al portero a salir para atacarle con la pelota fuera, mientras que el portero y su equipo buscan sacar la pelota con seguridad sin exponerse.
El crease en el lacrosse femenino
En el lacrosse femenino el crease tiene la misma función pero con un radio ligeramente mayor —2,6 metros— y las reglas de protección al portero son incluso más estrictas, dada la menor protección física que llevan los jugadores en el juego femenino. La portería también puede situarse en una posición ligeramente diferente dentro del crease dependiendo de la competición.