La lucha grecorromana es uno de los deportes de combate más antiguos del mundo y uno de los dos estilos de lucha olímpica. Su característica más distintiva es también su regla más conocida: está prohibido atacar o agarrar por debajo de la cintura. Esta restricción lo cambia todo: la posición, la estrategia, los ataques posibles y la forma de moverse. Antes de aprender ninguna técnica, hay que entender esa posición.
La diferencia fundamental con la lucha libre
En lucha libre (freestyle), los luchadores pueden agarrar las piernas del rival, hacer zancadillas, atacar con sus propias piernas y usar casi cualquier parte del cuerpo para derribar. En lucha grecorromana, nada de eso existe. Si en algún momento agarras al rival por debajo de la cintura, recibes una advertencia. Si insistes, tu rival gana puntos.
Esta restricción hace que la lucha grecorromana sea un combate de tronco contra tronco, donde el control del cuerpo superior, los brazos y la cintura del rival es todo. Es más técnica en ese aspecto: no puedes resolver un mal momento con una zancadilla rápida. Tienes que trabajar el cuerpo.
La postura básica
La posición de guardia en lucha grecorromana tiene estas características:
Erguida pero activa. El torso está más vertical que en otras luchas, porque no hay necesidad de cubrirse de ataques a las piernas. Esto no significa estar rígido: el cuerpo debe estar en tensión controlada, listo para explotar en cualquier dirección.
Pies separados a la anchura de los hombros o ligeramente más, con las rodillas ligeramente flexionadas. El peso se distribuye sobre la planta del pie, no sobre los talones. Estar de puntillas o sobre los talones te deja sin capacidad de reacción lateral.
Brazos activos y adelantados. Las manos se mantienen frente al cuerpo, a la altura del pecho o ligeramente más bajas, listas para controlar los brazos del rival y para iniciar tomas. Los brazos no cuelgan a los lados ni se cruzan: están adelantados y en tensión.
Cabeza arriba. La mirada se dirige al pecho o los hombros del rival, no a sus pies. Bajar la cabeza es una señal de mala posición y una invitación para que el rival tome el cuello.
Control de brazos y tronco
En greco todo empieza por los brazos. El primer objetivo en la lucha de pie es controlar los brazos y el tronco del rival antes de intentar cualquier derribo. Un luchador con los brazos libres puede escapar o contraatacar fácilmente. Un luchador con los brazos controlados y el tronco comprometido está en una posición vulnerable.
Las tomas básicas que surgen de la posición son: el collar tie (control del cuello con una mano), el underhook (pasar el brazo por debajo del brazo del rival y controlar su hombro o espalda) y el overhook (pasar el brazo por encima del del rival). A partir de estas tomas se construyen todos los ataques.
Antes de intentar cualquier derribo, practica mantener la posición correcta durante el movimiento de piernas (footwork), cambiar de ángulo frente al rival y controlar sus brazos sin perder la postura. Esa base es el noventa por ciento de la lucha grecorromana.