El parabrisas es una técnica auxiliar utilizada principalmente en el estilo espalda para ayudar al nadador a orientarse respecto a la pared durante la aproximación al viraje. Como el nadador de espalda avanza mirando al techo y no puede ver directamente la pared, necesita recursos para calcular cuándo ejecutar el giro. El parabrisas consiste en un barrido lateral de un brazo, similar al movimiento de un limpiaparabrisas, que permite percibir la proximidad de la pared o de los objetos del entorno.
Esta técnica está especialmente extendida entre nadadores en formación que aún no han automatizado el conteo de brazadas. En competición de alto nivel, la mayoría de los nadadores confían en el conteo preciso de ciclos de brazada desde las banderas de señalización situadas a cinco metros de cada pared. Estas banderas son visibles en la visión periférica del nadador incluso mirando hacia arriba, y sirven como referencia estándar en todas las piscinas de competición homologadas.
El parabrisas también puede referirse a una posición defensiva de manos en otros contextos del entrenamiento acuático, como el trabajo de sensibilidad del agua (water feel), donde el nadador barre suavemente la superficie para percibir la resistencia y mejorar el agarre. En cualquier caso, se trata de un concepto de ámbito hispanohablante, particularmente utilizado en el vocabulario técnico de entrenadores de España y Latinoamérica.