El netball es el deporte de equipo más practicado por mujeres en el mundo según algunos estimados, con una presencia especialmente fuerte en los países del Commonwealth. Su llegada a España es inseparable de la historia de las comunidades de expatriados británicos, australianos, neozelandeses y sudafricanos que se asentaron en la costa española a partir de los años 80.
La comunidad británica: el vector de entrada
Gran Bretaña tiene en el netball uno de sus deportes femeninos más arraigados, practicado en colegios, universidades y clubes en todo el país. Cuando miles de ciudadanos británicos se instalaron en la Costa del Sol —Marbella, Estepona, Fuengirola—, en Mallorca, en las Islas Canarias y en el corredor del Gibraltar hacia la Costa del Sol, muchas mujeres buscaron la manera de seguir practicando su deporte.
Los primeros equipos de netball en España fueron esencialmente equipos de expatriadas: jugadoras que se conocían a través de los colegios internacionales británicos, de las iglesias anglicanas o de las redes sociales de la comunidad del Commonwealth. Organizaban partidos en pistas de tenis reconvertidas, en polideportivos municipales o en los campos de los colegios internacionales.
Gibraltar: puerta natural del netball hacia España
El Territorio Británico de Gibraltar ha jugado un papel relevante en la historia del netball en la región. Gibraltar tiene su propia selección de netball y una tradición sólida en el deporte, lo que ha generado un flujo de actividad hacia la zona española del Campo de Gibraltar. Muchas jugadoras de la provincia de Cádiz entraron en contacto con el netball a través de esta vecindad.
La selección de Gibraltar participa en las competiciones organizadas por World Netball Europe y ha sido uno de los actores que más ha contribuido a visibilizar el deporte en el sur de la península ibérica.
La Federación Española de Netball
A medida que el número de equipos y jugadoras crecía, surgió la necesidad de una estructura federativa. La Federación Española de Netball (FEN) se constituyó para organizar el deporte a nivel nacional, establecer una liga española, formar árbitros y entrenadores, y representar a España ante World Netball, el organismo internacional.
La federación afilió a España a World Netball Europe, lo que permitió que la selección española comenzara a participar en el Campeonato Europeo de Netball y en otros torneos internacionales del continente.
La formación de la selección nacional
La selección española de netball se formó a partir de las jugadoras más destacadas de la liga nacional, con una composición inicial mayoritariamente formada por mujeres de origen británico o del Commonwealth con residencia en España. Con el tiempo, jugadoras españolas sin ese vínculo familiar comenzaron a integrarse en la selección, un proceso que refleja la maduración del deporte en el país.
La selección compitió en las divisiones inferiores del Campeonato Europeo de Netball, donde se medía a selecciones como las de Portugal, Malta, Gibraltar o algunos países del este de Europa que también tienen comunidades del Commonwealth.
Un deporte que creció en silencio
La historia del netball en España es la de un deporte que creció durante décadas sin apenas visibilidad mediática. No aparecía en los telediarios ni en las páginas de los periódicos deportivos, pero tenía una comunidad activa y comprometida que organizaba competiciones, formaba entrenadores y enviaba a sus mejores jugadoras a representar al país. Ese crecimiento silencioso es la base sobre la que se construyó el netball español contemporáneo.