La historia del Campeonato del Mundo de Netball es, en gran medida, la historia del dominio australiano. Desde la primera edición en 1963 hasta las últimas disputadas en el siglo XXI, Australia ha marcado el ritmo del torneo, con Nueva Zelanda como eterna rival y una nueva generación de equipos desafiando ese duopolio.
La fundación de la federación internacional
El camino hacia el primer Campeonato del Mundo comenzó en 1957, cuando representantes de Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Sri Lanka y el Reino Unido se reunieron en Ceilán para establecer las reglas internacionales unificadas del netball. Hasta entonces, cada país jugaba con sus propias variantes del reglamento, lo que hacía imposible la competición internacional organizada.
En 1960 se fundó formalmente la International Federation of Netball Associations (IFNA), el organismo que más tarde se convertiría en World Netball. Con unas reglas internacionales claras, el camino hacia una competición mundial estaba despejado.
El primer Campeonato del Mundo (1963)
El primer torneo mundial se celebró en Eastbourne, en la costa sur de Inglaterra, en 1963. Participaron 11 países y la competición se jugó en formato de todos contra todos. Australia ganó el torneo sin ceder ningún partido, estableciendo desde el inicio el patrón que definiría la historia del campeonato.
El dominio australiano
Australia ha sido el equipo dominante del Netball World Cup de manera aplastante. Los Diamonds australianos combinan una base de jugadoras federadas enormísima, un sistema de desarrollo de talento muy estructurado y la liga más profesional del mundo (la Suncorp Super Netball) para producir generación tras generación de jugadoras de élite.
Las claves del dominio australiano son estructurales: el netball está integrado en el currículo escolar, hay ligas competitivas desde las categorías inferiores, y las jugadoras de la selección tienen contratos profesionales que les permiten entrenar a tiempo completo.
La rivalidad con Nueva Zelanda
Cuando Australia no ha ganado, en la mayoría de los casos ha sido Nueva Zelanda quien lo ha hecho. Las Silver Ferns han ganado el título mundial en varias ediciones, y los enfrentamientos entre Australia y Nueva Zelanda en las finales o semifinales del Mundial son los más intensos del torneo.
La rivalidad transciende los resultados deportivos: en ambos países, el netball es parte de la identidad cultural femenina, y los partidos entre los Diamonds y las Silver Ferns generan una atención mediática y un fervor popular equiparable al de los grandes clásicos del deporte masculino.
Las sorpresas: Trinidad y Tobago y Jamaica
La hegemonía australiana y neozelandesa ha tenido algunas interrupciones notables. Trinidad y Tobago ganó el Campeonato del Mundo en una edición histórica que demostró que el dominio del duopolio del Pacífico no era absoluto. Jamaica, con sus Sunshine Girls, ha llegado a semifinales y finalismo en las últimas ediciones, representando la ascensión de los equipos caribeños al más alto nivel.
El formato y la evolución del torneo
El Campeonato del Mundo se disputa cada cuatro años. El formato ha variado: de un torneo por rondas en las primeras ediciones a un sistema mixto con fase de grupos y eliminatorias directas en las ediciones modernas. La última edición completa, celebrada en Sudáfrica en 2023, reunió a 16 equipos de todo el mundo en lo que fue la mayor edición de la historia del torneo.