El re-entrant —hondonada o vaguada— es probablemente el rasgo topográfico más frecuente en los terrenos forestales donde se practica la orientación deportiva. Se forma cuando el agua de lluvia o el deshielo excava gradualmente una depresión en la ladera, creando un canal de drenaje que con el tiempo adquiere forma de V o U. En terrenos de montaña y bosque, los re-entrants están en todas partes: grandes o pequeños, pronunciados o suaves, con agua o secos según la época del año.
En el mapa de orientación, el re-entrant aparece como una curva de nivel con forma de U cuya apertura se dirige ladera abajo, hacia las cotas más bajas. El vértice de la U —la parte más profunda— apunta ladera arriba, hacia la cota más alta. Para recordar la diferencia con un spur (lengua de terreno que sobresale), los principiantes usan el mnemónico: «la U del re-entrant señala hacia arriba» (el terreno sube hacia el interior de la U).
Los re-entrants son rasgos favoritos para colocar controles por varias razones: son específicos y relativamente fáciles de identificar en el mapa, son únicos dentro de un área limitada (no hay dos re-entrants exactamente iguales a pocos metros de distancia) y su tamaño puede ser muy variable, lo que permite diseñar controles de distintos niveles de dificultad. Un control en el fondo de un gran re-entrant es relativamente fácil; un control en el extremo superior de un pequeño re-entrant en una ladera llena de re-entrants similares es uno de los desafíos más difíciles de la orientación.
La descripción de control especifica exactamente en qué parte del re-entrant está la baliza: puede estar en el fondo, en el borde superior derecho, en el brazo izquierdo o en el punto más alto. Leer bien la descripción de control es tan importante como encontrar el re-entrant correcto.