El decatlón, tal como lo conocemos hoy, es el resultado de décadas de evolución de los formatos de pruebas combinadas en el atletismo olímpico. Su historia comienza en los primeros Juegos de la era moderna y pasa por varios formatos antes de alcanzar el programa de diez pruebas que permanece invariado desde 1912.
El All-Around de San Luis 1904
En los Juegos Olímpicos de San Luis de 1904, el atletismo incluía el Athletic All-Around Championship, una prueba combinada de diez disciplinas disputadas en un solo día. Era una versión precursora del decatlón, aunque las pruebas eran diferentes: incluía el salto de altura con parada, el lanzamiento de peso con ambas manos y otras disciplinas que no forman parte del atletismo olímpico actual.
Estos primeros Juegos de atletismo combinado tenían un carácter experimental y su organización era modesta comparada con los estándares posteriores.
El pentatlón olímpico
En los Juegos de Estocolmo 1912 y Los Ángeles 1932, el atletismo olímpico incluyó también el pentatlón, un formato de cinco pruebas (salto de longitud, lanzamiento de jabalina, 200 metros, lanzamiento de disco y 1.500 metros). El pentatlón olímpico fue el precedente directo del decatlón moderno, aunque con un número menor de pruebas.
El decatlón de Estocolmo 1912
El decatlón moderno de diez pruebas en dos días fue incluido por primera vez en los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912. El programa que se adoptó entonces —con ligeras modificaciones en las alturas de vallas y pesos de implementos— es esencialmente el mismo que se usa hoy.
El primer campeón olímpico de decatlón fue el atleta nativo americano Jim Thorpe (Estados Unidos), que ganó de forma aplastante. Thorpe fue también campeón del pentatlón olímpico ese mismo año. Su historia tuvo un giro amargo: en 1913 fue despojado de sus medallas por haber cobrado dinero por jugar al béisbol antes de los Juegos —lo que lo hacía atleta profesional, incompatible con el amateurismo olímpico de la época—. Las medallas le fueron restituidas póstumamente en 1982.
Consolidación en el siglo XX
Durante las décadas siguientes, el decatlón fue consolidándose como la prueba reina del atletismo combinado. Las tablas de puntuación se revisaron varias veces —en 1950, 1962, 1964 y 1985— para ajustar la progresión de puntos a las mejores marcas de cada época y mantener el equilibrio entre las distintas disciplinas.
El heptatlón femenino fue introducido en los Juegos Olímpicos en Los Ángeles 1984, sustituyendo al pentatlón femenino que había estado vigente desde los Juegos de Múnich 1972. Con esta inclusión, las pruebas combinadas alcanzaron el formato actual que se ha mantenido estable hasta hoy.