Hay pocos espectáculos en el deporte mundial tan impactantes como ver a quince hombres enormes golpearse los muslos, sacar la lengua, clavar la mirada en el rival y gritar con toda la fuerza de sus pulmones antes de empezar un partido. El Haka de los All Blacks de Nueva Zelanda es uno de los rituales más poderosos de cualquier deporte en cualquier lugar del mundo, y tiene una historia que va mucho más allá del rugby.
Un ritual con siglos de historia
El Haka no es una invención del marketing deportivo moderno. Es una danza ceremonial de la cultura maorí, el pueblo originario de Nueva Zelanda, con siglos de historia. Los maoríes realizaban diferentes tipos de haka para distintos propósitos: para recibir visitas importantes, para celebrar victorias, para intimidar a los enemigos antes de la batalla y para honrar a los muertos.
El haka que los All Blacks interpretan habitualmente se llama Ka Mate y fue compuesto por el gran jefe maorí Te Rauparaha a principios del siglo XIX. La historia que narra es la de su propia supervivencia: perseguido por enemigos que querían matarle, Te Rauparaha se escondió en un hoyo bajo tierra. Las palabras “Ka mate, ka mate, ka ora, ka ora” significan “voy a morir, voy a morir, voy a vivir, voy a vivir”, y expresan el paso del terror a la liberación cuando el jefe fue rescatado.
Los All Blacks y el Haka: una relación de 120 años
El equipo nacional de rugby de Nueva Zelanda empezó a interpretar el Haka en sus giras internacionales a principios del siglo XX. La primera vez que los Originals (el apodo del primer equipo neozelandés en girar por Europa) interpretaron el Haka fue en 1905 durante su gira por Gran Bretaña. Los espectadores europeos quedaron completamente desconcertados y fascinados.
Desde entonces el Haka ha sido parte inseparable de la identidad de los All Blacks. Cada nuevo jugador que debuta en el equipo debe aprender el Haka con el mismo rigor con el que aprende las jugadas. Es un rito de iniciación, una declaración de identidad y, sí, también una táctica de intimidación psicológica.
Las controversias: ¿qué debe hacer el rival?
A lo largo de los años la reacción de los rivales al Haka ha generado momentos memorables y alguna polémica diplomática. En 1989, Francia respondió al Haka avanzando lentamente hacia los neozelandeses en formación, acercándose hasta casi tocarse. Los All Blacks continuaron sin inmutarse pero el gesto francés fue comentado durante semanas.
En 2008, Irlanda formó una “V” con sus jugadores que apuntaba directamente al centro del Haka, avanzando durante la danza. La World Rugby les penalizó económicamente: las reglas establecen que los equipos deben permanecer en su mitad del campo durante el ritual.
El gesto más emocionante fue el de Gales en 2006, cuando cantaron su himno nacional respondiendo al Haka. El estadio de Cardiff Arms Park se puso en pie. Los neozelandeses terminaron su Haka y aplaudieron. Nunca antes se había visto nada igual.
Kapa O Pango: el Haka de los guerreros
En 2005 los All Blacks introdujeron un segundo Haka llamado Kapa O Pango, compuesto específicamente para el equipo. A diferencia del Ka Mate, el Kapa O Pango fue encargado y creado por artistas maoríes modernos y hace referencias directas al equipo de rugby y a Nueva Zelanda.
El Kapa O Pango termina con un gesto controvertido que algunos interpretaron como un corte de garganta. El equipo y los expertos maoríes explicaron que el gesto significaba “llevar el aliento vital al corazón”, pero la polémica tardó años en apagarse.
Se reserva para los partidos más importantes: finales de Copa del Mundo, partidos contra los grandes rivales históricos (Sudáfrica, Australia, Gran Bretaña). En los partidos ordinarios se usa el Ka Mate. La distinción en sí misma es ya parte del ritual.