Los forwards, llamados delanteros en español, son los ocho jugadores que forman el bloque de choque de cada equipo de rugby union. Llevan los dorsales del 1 al 8 y se dividen en primera línea (pilares y talonador), segunda línea (locks) y tercera línea (flankers y número 8). Su trabajo se desarrolla principalmente en las situaciones de contacto: la melé, la touche, el ruck y el maul, donde la fuerza física, la técnica y la cohesión grupal son determinantes.
El pack de forwards actúa como una unidad dentro del juego: deben desplazarse juntos, comunicarse en cada fase y responder de forma coordinada tanto en ataque como en defensa. La primera línea soporta las cargas más duras de la melé; las segundas líneas aportan la masa y el empuje; los flankers son los jugadores más activos del campo, siempre cerca del balón en cada situación de contacto; el número 8 es un puente entre forwards y backs, combinando potencia física con capacidad de enlace.
En el rugby moderno los forwards ya no son solo «trabajadores de la cancha». Los entrenadores de alto nivel exigen que sus delanteros tengan buenas manos, sean capaces de jugar el balón en movimiento y participen en las líneas de ataque estructuradas. Jugadores como Richie McCaw, Thierry Dusautoir o David Pocock redefinieron el papel del flanker como jugador total, capaz de robar balones en el suelo, defender con intensidad y crear en ataque.