La haka es una danza ceremonial tradicional del pueblo maorí de Nueva Zelanda que los All Blacks, la selección nacional de rugby de ese país, ejecutan al inicio de cada partido internacional. Con movimientos corporales enérgicos, expresiones faciales intensas, golpes de pies y palmas y un canto potente y coordinado, la haka es simultáneamente un desafío al adversario, una afirmación de identidad cultural y una forma de preparación mental colectiva antes de la batalla deportiva.
Los All Blacks llevan usando la haka desde finales del siglo XIX, cuando empezaron a realizar giras internacionales. La versión más histórica es la «Ka Mate», cuya letra narra la historia del jefe maorí Te Rauparaha ocultándose de sus enemigos y celebrando su supervivencia. En 2005 el equipo incorporó una segunda haka, «Kapa o Pango», creada específicamente para los All Blacks por Derek Lardelli e incorporando referencias a Nueva Zelanda y al color negro del equipo. Esta versión incluye al final el característico gesto de pasar el dedo por el cuello, que generó controversia internacional al ser interpretado como un gesto amenazante.
Más allá del rugby, la haka se ha convertido en uno de los rituales deportivos más reconocidos y respetados del mundo. Muchos equipos rivales han reaccionado a ella de formas creativas: Irlanda avanzó formando una V en 2016, Gales formó una línea frente a los All Blacks en el Mundial de 2019. World Rugby regula el protocolo de la haka para garantizar que se realice con la dignidad y el respeto que merece como manifestación cultural, prohibiendo que los rivales la interrumpan o la ridiculicen.