La vestimenta del sambo es uno de los elementos más reconocibles y diferenciadores del deporte. La combinación de la kurtka —la chaqueta corta—, los shorts y el calzado específico crea un aspecto visual inconfundible que lo distingue claramente del judo, el wrestling y otras artes marciales.
La kurtka: la chaqueta que define al sambo
La kurtka (куртка) es una chaqueta corta de combate confeccionada en algodón resistente o en mezclas técnicas modernas aprobadas por la FIAS. A diferencia del judogi, cuya chaqueta llega hasta los muslos, la kurtka del sambo es notablemente más corta: cubre el torso hasta aproximadamente la línea de la cadera, dejando expuestas las piernas para el trabajo de llaves de pierna y proyecciones desde agarre bajo.
La kurtka tiene un corte específico con mangas suficientemente largas y anchas para permitir los agarres reglamentarios. Lleva un cinturón integrado o un cinturón separado que se anuda en la cintura, al que también se pueden realizar agarres reglamentarios. Las costuras deben ser reforzadas para resistir la tensión de los agarres continuos durante el combate.
Colores y asignación por esquinas
En la competición, uno de los sambistas viste la kurtka de color rojo y el otro de color azul. Esta diferenciación por colores facilita la identificación visual por parte del árbitro, los jueces y el público. La asignación de colores se realiza por sorteo previo al combate, y la esquina roja y la esquina azul del área de combate corresponden respectivamente a cada competidor.
Los colores reglamentarios son específicos: el rojo debe ser un rojo vivo sin mezclas con naranja o granate, y el azul debe ser un azul royal intenso. Los atuendos con colores intermedios, lavados o demasiado claros pueden ser rechazados por los árbitros de mesa antes del inicio del combate.
Los shorts reglamentarios
Una de las señas de identidad del sambo es que los competidores visten shorts en lugar del pantalón largo del judo o el wrestling. Los shorts deben ser del mismo color que la kurtka —rojo o azul según corresponda— y ajustarse a unas medidas mínimas de largo que garanticen el decoro durante el combate. Los shorts de sambo son generalmente más largos que los del boxeo, llegando por encima de la rodilla.
El uso de shorts es funcional además de estético: permite al árbitro observar con claridad la posición de las articulaciones de la rodilla y el tobillo durante la aplicación de llaves de pierna, facilitando la evaluación de si la técnica es correcta y si el rival está en riesgo real de lesión.
El calzado: las botas de sambo
Los sambistas compiten con unas botas de cuero o cuero sintético de caña baja que cubren el tobillo. Estas botas —a veces llamadas «sambovki»— tienen suela lisa de goma que proporciona agarre sobre el tapiz sin rayarlo. El calzado es obligatorio y diferencia al sambo de deportes como el judo o el wrestling grecorromano, donde se compite descalzo.
Las botas deben ser del mismo color que la kurtka y los shorts del competidor. Los cordones, si los tiene el modelo, deben estar bien asegurados para evitar que se suelten durante el combate. El color del calzado contribuye a la uniformidad visual del conjunto rojo o azul de cada sambista.
Protecciones opcionales y equipamiento adicional
Aunque la FIAS no obliga al uso de protecciones adicionales en el sambo deportivo, los competidores pueden usar protector bucal, protector de oídos y rodilleras bajo los shorts. En combat sambo, las protecciones adicionales —casco, protector de espinillas, guantes de MMA— son obligatorias y están reguladas con detalle específico en el reglamento de esa modalidad.