El paso del takraw tradicional en círculo al sepak takraw moderno de competición no fue una revolución instantánea sino una evolución gradual en la que los jugadores, los promotores del deporte y las instituciones gubernamentales fueron dando forma a un nuevo deporte sin perder el espíritu del juego original.
La introducción de la red
El elemento clave que transformó el takraw en un deporte de competición fue la red. Inspirados probablemente por el éxito del voleibol y del bádminton entre las comunidades coloniales del Sudeste Asiático, los practicantes del takraw en Tailandia y Malasia comenzaron a experimentar con versiones del juego en las que dos equipos se enfrentaban a ambos lados de una red.
La introducción de la red cambió radicalmente la dinámica: el takraw en círculo era cooperativo, pero el takraw con red era competitivo. Aparecieron los equipos, la puntuación, las faltas y las reglas de juego. El juego social se convirtió en deporte.
Tailandia: la reglamentación pionera
Tailandia tiene el mérito histórico de haber sido uno de los primeros países en establecer un reglamento escrito del sepak takraw moderno. A partir de los años 1930, la Asociación de Sepak Takraw de Tailandia comenzó a organizar competiciones con reglas codificadas, definiendo aspectos como las dimensiones de la pista, la altura de la red, el número de jugadores por equipo y el sistema de puntuación.
El rey de Tailandia mostró un interés activo en el deporte, lo que le dio un respaldo institucional que aceleró su desarrollo. La Copa del Rey de Sepak Takraw, que se celebra en Bangkok hasta hoy, es uno de los torneos más antiguos e importantes del mundo en este deporte.
Malasia: sepak raga con red
En Malasia, el proceso fue paralelo pero no idéntico. El juego local, llamado sepak raga, fue adaptando sus reglas para incorporar la competición con red. A mediados del siglo XX, la Federación de Sepak Takraw de Malasia ya organizaba campeonatos nacionales y la selección malasia participaba en eventos regionales.
La diferencia de nombres —Tailandia usaba principalmente takraw y Malasia combinaba sepak (golpear) con el nombre de la pelota— refleja que ambos países sentían el juego como propio. Esta dualidad fue positiva para la difusión del deporte pero creó fricciones cuando llegó el momento de unificar las reglas a nivel internacional.
Los años 1950 y 1960: primera expansión regional
Durante los años 1950 y 1960, el sepak takraw se extendió a otros países del Sudeste Asiático: Myanmar (entonces Birmania), Filipinas, Indonesia, Singapur y Laos comenzaron a practicarlo y a desarrollar sus propias federaciones nacionales. La difusión se vio facilitada por la proximidad geográfica, los lazos culturales y la participación en eventos deportivos regionales.
En 1965 se celebró la primera edición de los Juegos del Sudeste Asiático (SEA Games), lo que creó un escenario de competición regional que impulsó definitivamente la institucionalización del sepak takraw como deporte de competición internacional. El sepak takraw fue incluido en el programa de los SEA Games en ediciones posteriores, dando al deporte la visibilidad y el prestigio necesarios para aspirar a una proyección global.