Si el fútbol tiene el duelo Brasil-Argentina y el bádminton tuvo a Lin Dan contra Lee Chong Wei, el sepak takraw tiene su propia rivalidad definitoria: Tailandia contra Malasia. Y como en todas las grandes rivalidades del deporte, los números son importantes pero la historia detrás de ellos es lo que realmente cuenta.
El duelo que define un deporte
Desde la primera edición del Campeonato del Mundo de la ISTAF en 1990, los partidos entre Tailandia y Malasia han sido el eje central del torneo. El resto de los países compite por el bronce, básicamente. Las finales del regu masculino —la categoría más importante— han enfrentado a los dos países en la gran mayoría de ediciones.
Tailandia lleva la delantera en el total de títulos. La selección tailandesa de regu masculino ha ganado el campeonato con mayor regularidad, aunque Malasia ha conseguido victorias en ediciones puntuales que demostraron que el dominio tailandés, siendo sólido, no es invulnerable.
Las categorías donde Malasia compite de igual a igual
En algunas categorías específicas —el dobles masculino, el regu femenino en ciertas ediciones— Malasia ha tenido períodos de mayor equilibrio o incluso de superioridad sobre Tailandia. Esta competitividad en las categorías secundarias equilibra parcialmente el dominante balance general tailandés y convierte el medallero del campeonato mundial en un asunto más disputado de lo que la categoría estrella (regu masculino) podría sugerir.
La presión del récord
Ambas selecciones conocen perfectamente el medallero histórico. Los jugadores tailandeses saben que ganar el Campeonato del Mundo es lo mínimo que se espera de ellos; los jugadores malayos saben que superar a Tailandia en el total histórico es una de las grandes aspiraciones del sepak takraw de su país.
Esta presión del récord histórico añade una dimensión psicológica a todos los enfrentamientos entre ambas selecciones. No se juega solo el partido: se juega también un argumento en la narrativa de qué país es realmente el grande del sepak takraw mundial.
La emergencia coreana: ¿un tercer país en la historia?
Corea del Sur ha conseguido en los últimos años medallas en el Campeonato del Mundo de la ISTAF y ha sido un rival serio para ambos favoritos en algunas ediciones. Si el crecimiento del sepak takraw coreano continúa, es posible que en el futuro el duelo por los títulos mundiales se convierta en un triángulo, con Corea como tercer protagonista de la historia.
Por ahora, sin embargo, la historia del Campeonato del Mundo de la ISTAF es esencialmente la historia de dos países y su interminable rivalidad por demostrar quién es el mejor en el deporte que ambos reclaman como propio.