El desnivel positivo acumulado, representado universalmente como D+, es la métrica fundamental para entender la dificultad de una carrera de skyrunning. Cualquier corredor de montaña aprende muy pronto que leer solo la distancia de una prueba es engañoso: dos carreras del mismo número de kilómetros pueden requerir esfuerzos radicalmente distintos en función de cuántos metros de ascenso acumulen.
Cómo se calcula el desnivel positivo
El D+ se obtiene sumando todos los metros de ganancia de altitud a lo largo del recorrido, independientemente de cuántas veces el trazado suba y baje. Si una carrera incluye cinco subidas de 200 metros cada una, su desnivel positivo acumulado es de 1.000 metros aunque la altitud máxima sea mucho menor.
El cálculo se realiza a partir del perfil altimétrico del recorrido, que los organizadores obtienen combinando datos GPS y cartografía de precisión. Los dispositivos GPS de uso deportivo también calculan el D+ en tiempo real, aunque pueden mostrar ligeras diferencias respecto al dato oficial por variaciones en la precisión del sensor altimétrico y el filtrado de los datos.
Desnivel positivo frente a altitud máxima
Son dos métricas distintas que miden cosas diferentes. La altitud máxima indica a qué altura llega el punto más elevado del recorrido, lo que es relevante para valorar los efectos de la altitud en el rendimiento y la necesidad de aclimatación. El desnivel positivo acumulado mide el trabajo gravitacional total que el atleta debe superar.
En el skyrunning, ambas métricas son importantes. Una prueba de alta montaña puede tener una altitud máxima de 4.000 metros pero un D+ moderado si es una subida y bajada relativamente directa. Otra carrera puede no superar los 2.500 metros de cota máxima pero acumular miles de metros de D+ con un recorrido muy ondulado. La dificultad real de cada prueba no puede entenderse mirando solo uno de los dos parámetros.
El D+ como criterio para clasificar la dificultad
Los sistemas de clasificación de carreras de montaña, incluidos los de la ISF y la ITRA, utilizan el desnivel positivo como uno de los factores principales para asignar un nivel de dificultad a cada prueba. A mayor D+ en relación con la distancia, mayor exigencia física, mayor tiempo en movimiento y mayor desgaste muscular por el esfuerzo excéntrico de las bajadas que inevitablemente acompañan a las subidas.
Para el corredor, conocer el D+ de una carrera es tan importante como conocer su distancia. Es el dato que permite estimar el tiempo de finalización, planificar la estrategia de avituallamiento y valorar si la prueba está al alcance de su nivel de preparación.