Los Juegos Olímpicos de Nagano 1998 estaban llamados a ser el debut triunfal del snowboard en el olimpismo. Un deporte joven, rebelde y lleno de personalidad finalmente sentado a la mesa grande del deporte mundial. Lo que nadie esperaba es que ese debut estaría marcado por uno de los escándalos antidopaje más peculiares de la historia olímpica.
La primera medalla de oro
Ross Rebagliati era un snowboarder canadiense de 26 años al que pocos consideraban favorito en el gigante paralelo. Sin embargo, el 8 de febrero de 1998 bajó la pista de Yamanouchi con una consistencia impecable y se proclamó campeón olímpico. Era la primera medalla de oro de la historia del snowboard olímpico. Canadá celebró. El snowboard celebró. La ceremonia fue emotiva.
Cuarenta y ocho horas después, la celebración se transformó en caos.
El positivo que nadie esperaba
El control antidopaje dio positivo por THC, el principio activo del cannabis. El Comité Olímpico Internacional reunió a su comisión médica de urgencia y decidió retirarle la medalla de oro. La plata ascendería al oro, el bronce a la plata. El comunicado fue lacónico y la reacción del mundo del snowboard, furiosa.
Rebagliati alegó que no había consumido cannabis de manera activa. Según su versión, había asistido semanas antes a una fiesta de despedida en Vancouver donde se fumó marihuana sin que él participara, pero donde la inhalación pasiva del humo podría explicar los rastros encontrados en su organismo. Nadie sabe con certeza qué grado de verdad contenía esa versión.
El fallo insólito
Lo que sí es verificable es lo que ocurrió a continuación. Rebagliati recurrió al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), y el TAS falló a su favor con un argumento que dejó atónito al movimiento olímpico: el cannabis no estaba incluido en la lista oficial de sustancias prohibidas del Comité Olímpico Internacional en el momento de los Juegos. La Federación Internacional de Ski (FIS), que gestionaba la competición de snowboard, sí lo tenía prohibido, pero eso no era suficiente según los procedimientos del CIO.
La medalla le fue devuelta. Rebagliati volvió a Canadá como campeón olímpico.
Las consecuencias a largo plazo
El caso Rebagliati aceleró la discusión sobre qué sustancias deben estar prohibidas en el deporte y bajo qué criterios. El cannabis no tiene ninguna utilidad como sustancia dopante en el snowboard —ni en casi ningún deporte—, y su presencia en la lista de sustancias prohibidas responde más a consideraciones morales y legales que a criterios de ventaja deportiva.
La WADA incluyó el cannabis en su lista en 2004, pero en 2023 aumentó significativamente el umbral de detección, reconociendo implícitamente que muchos positivos eran consecuencia del consumo recreativo fuera de competición. Es un debate que el insólito positivo de Nagano ayudó a poner sobre la mesa hace casi treinta años.
Rebagliati, por su parte, convirtió su notoriedad en negocio: años después fundó una empresa de cannabis medicinal en Canadá. Su medalla de oro, en el fondo, fue el principio de una carrera empresarial que él no había planeado.