El halfpipe es la disciplina más icónica del snowboard de competición. La imagen de un rider saliendo varios metros por encima del lip de la pipa y girando en el aire antes de aterrizar perfectamente es una de las más reconocibles del deporte de invierno.
La estructura del halfpipe
El halfpipe es una estructura de nieve en forma de U (o media pipa) construida en una ladera con una inclinación de entre 17 y 22 grados. Tiene entre 150 y 200 metros de longitud, y sus paredes —llamadas lips o transiciones— pueden alcanzar más de 6 metros de altura en los mejores halfpipes del mundo. La FIS establece las dimensiones mínimas para que un halfpipe sea homologado para competición.
Cómo se compite
Los riders descienden por el halfpipe de lado a lado, cogiendo velocidad en el fondo de la U y saliendo disparados sobre los lips para realizar sus trucos. Cada bajada completa —desde la entrada hasta el final de la pipa— es lo que se puntúa.
En competición, cada rider realiza dos bajadas en la final y la nota que cuenta es la de la mejor de las dos. En las rondas de clasificación también se realizan dos bajadas puntuadas con la mejor.
Los criterios de puntuación
Los jueces puntúan cuatro aspectos principales:
- Amplitud: lo alto que sale el rider sobre el lip. Más altura significa más tiempo en el aire para realizar los trucos.
- Dificultad: los trucos más difíciles (más rotaciones, combinaciones más complejas) dan notas más altas.
- Variedad: usar una combinación equilibrada de distintos trucos, agarres y rotaciones a lo largo de toda la bajada.
- Ejecución: la limpieza del aterrizaje, el control en el aire y la progresión a lo largo de la pipa.
La puntuación
La nota final es un valor de 0 a 100. Una bajada perfecta, con amplitud máxima, trucos de máxima dificultad, variedad e impecable ejecución, se acerca a los 100 puntos. Las caídas reducen significativamente la nota, especialmente si ocurren en los trucos más difíciles de la bajada.