Los grabs son el lenguaje visual del snowboard aéreo. Cuando un snowboarder sale disparado del halfpipe o completa un salto en slopestyle, el grab que realiza en el aire es lo que distingue una maniobra técnica de una simple rotación. Los mejores riders del mundo combinan rotaciones de 1080 o 1260 grados con grabs perfectamente ejecutados, creando un espectáculo que los jueces y el público reconocen y premian.
La familia de grabs en snowboard es extensa. El indy es el grab más básico: la mano trasera agarra el canto del backside (el lado de los talones) entre los encajes. El mute es la mano delantera agarrando el canto del toeside (lado de los dedos de los pies). El stalefish es la mano trasera agarrando el canto del toeside por detrás del encaje trasero, una posición que requiere flexibilidad. El nose grab y el tail grab agarran los extremos de la tabla, añadiendo extensión y estética al truco.
La calidad del grab va más allá de simplemente tocarlo. Los jueces buscan que el grab sea largo (mantenido durante una porción significativa del vuelo), con extensión de los brazos (el cuerpo no está encorvado sino extendido), y que la posición general del cuerpo sea limpia y controlada. Los mejores riders parecen relajados en el aire incluso en los saltos más difíciles: esa combinación de dificultad aparente con ejecución tranquila es lo que los jueces buscan y los aficionados admiran.
Los grabs en las diferentes disciplinas
En el halfpipe, los grabs son fundamentales en cada uno de los aéreos que el rider realiza en las paredes. Una run de halfpipe sin grabs sólidos difícilmente puede competir con las mejores puntuaciones, independientemente de las rotaciones conseguidas. En el slopestyle, los grabs se realizan en los kickers y los rails, combinados con rotaciones específicas. En el big air, los grabs son los que dan carácter visual al salto y pueden ser la diferencia entre un 9.0 y un 9.8.
La evolución de los grabs
Los grabs más creativos en snowboard son inventados y popularizados por los riders. Algunos grabs tienen nombres relacionados con su inventor o con la posición específica del cuerpo. La cultura del snowboard freeride y freestyle ha generado una lexicografía técnica propia que los comentaristas, jueces y aficionados usan para describir exactamente lo que ocurre en el aire en esos segundos de vuelo.