El número de intentos que tiene cada rider varía según la disciplina y la fase de la competición. Saber cuántos runs hay en cada momento es fundamental para entender la estrategia de cada atleta.
Halfpipe: siempre dos runs
En el halfpipe, tanto en la clasificación como en la final, cada rider realiza dos bajadas. En ambas fases la norma es la misma: solo cuenta la mejor nota de las dos.
Esta regla tiene una implicación estratégica clara: si el primer run sale perfecto, el rider puede decidir si arriesga en el segundo intentando algo más difícil o si repite una bajada sólida para asegurar el resultado. Si el primer run sale mal, el segundo es la última oportunidad de arreglarlo.
Slopestyle: dos runs
En el slopestyle se aplica exactamente el mismo principio que en el halfpipe: dos runs en clasificación y dos en la final, contando siempre la mejor nota de cada fase.
La diferencia con el halfpipe es que en el slopestyle el recorrido es más largo y los riders pueden variar más su estrategia entre el primer y el segundo run: probar combinaciones diferentes de trucos, ajustar los elementos donde fallaron en el primero, o directamente cambiar la bajada completa.
Big air: el sistema de los tres intentos
El big air tiene el formato de intentos más variado:
- Clasificación: generalmente dos intentos, contando el mejor.
- Final: el formato más habitual son tres intentos, con las dos mejores notas sumadas como resultado final.
Este sistema del big air premia la consistencia: hacer dos saltos muy buenos vale más que hacer uno perfecto y uno mediocre. También permite a los riders distribuir el riesgo entre los tres intentos.
Snowboard cross y paralelo: sin intentos múltiples
En el snowboard cross y el paralelo no hay concepto de «intentos múltiples» en el sentido de las disciplinas de freestyle. Cada manga es una sola bajada, y el resultado es definitivo. En la clasificación individual del SBX, el rider tiene un único cronometrado oficial, aunque puede haber entrenamiento previo.
La importancia del orden de salida
En el halfpipe y el slopestyle, el orden en que los riders bajan en la final puede influir en su estrategia. Los últimos en bajar conocen las notas de sus rivales y saben exactamente qué nota necesitan para medalla. Los primeros en bajar no tienen esta información y deben apostar por su mejor bajada sin referencias.