El 27 de julio de 2021, el Estadio de Yokohama, en las afueras de Tokio, fue el escenario de uno de los partidos más esperados de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020: la final de softbol entre Japón y Estados Unidos. Doce años después de Pekín, la rivalidad más grande del softbol mundial se encontraba de nuevo en el partido decisivo.
El regreso del softbol olímpico
Los Juegos de Tokio 2020 marcaron el regreso del softbol al programa olímpico después de doce años de ausencia (Londres 2012 y Río 2016 no incluyeron el deporte). Para Japón, anfitriona de los Juegos, el softbol era uno de los deportes donde más esperanzas de medalla se depositaban, y la selección nacional llegó al torneo con el respaldo de todo el país.
El torneo de Tokio 2020 reunió a seis selecciones: Japón, Estados Unidos, Australia, Canadá, Italia y México. El formato incluía una fase de grupos donde todos se enfrentaban entre sí, seguida de semifinales y final con el sistema de doble eliminación para dar segunda oportunidad a los equipos que perdían en semifinales.
La fase previa: Japón y USA ya se midieron
En la fase de grupos, Japón y Estados Unidos se cruzaron antes de la final. El resultado fue un empate (1-1 en extra innings), lo que mostraba que el nivel entre ambas selecciones era extraordinariamente igualado y que la final sería un duelo de alta tensión.
Japón ganó todos sus partidos de fase previa excepto ese empate. Estados Unidos también completó la fase previa con un registro excelente. La final era el encuentro de los dos mejores equipos del torneo.
La final: 2-0 y el segundo oro japonés
La final del softbol de Tokio 2020 se jugó el 27 de julio de 2021 en condiciones inusuales: sin público en las gradas por las restricciones de la pandemia. Los estadios olímpicos japoneses estuvieron prácticamente vacíos durante los Juegos, lo que generó una atmósfera extraña para un evento habitualmente lleno de entusiasmo.
Aun así, la selección japonesa de softbol jugó como si las gradas estuvieran llenas. La pitcheo japonés fue dominante desde el principio: las bateadoras americanas no consiguieron resolver los lanzamientos durante los primeros innings, y Japón fue capaz de anotar las carreras suficientes para establecer una ventaja que el equipo americano no pudo remontar.
Japón ganó 2-0. Fue el segundo oro olímpico japonés en softbol, el primero jugado en casa. La celebración del equipo, contenida por la ausencia de público pero visiblemente emotiva, fue uno de los momentos más destacados de unos Juegos marcados por las circunstancias excepcionales de la pandemia.
El papel de Yukiko Ueno
La imagen más icónica de ese torneo fue la de Yukiko Ueno, que con 38 años volvió a ser parte fundamental del equipo japonés. No fue la pitcher de todos los partidos como en Pekín: una nueva generación de lanzadoras había tomado el relevo. Pero Ueno lanzó entradas cruciales y su presencia en la final fue tanto deportiva como simbólica.
La imagen de Ueno celebrando el oro en Tokio, en su propio país, 13 años después de Pekín, fue una de las más emotivas de los Juegos de Tokio. Una deportista que había seguido trabajando durante los doce años de exclusión olímpica del softbol, esperando su segunda oportunidad olímpica, y que la había aprovechado con 38 años.
El significado histórico del oro de Tokio
El oro de Japón en Tokio 2020 tiene un significado que va más allá del resultado deportivo. Fue la confirmación de que Japón es la potencia del softbol mundial de la segunda era olímpica (2020-en adelante), equiparable a Estados Unidos en la primera (1996-2008). Fue también la demostración de que el softbol japonés había construido una estructura de formación y competición lo suficientemente sólida como para ganar en los Juegos incluso jugando en casa, con toda la presión añadida que eso conlleva.
Para la comunidad del softbol mundial, fue un mensaje esperanzador: el softbol de alto nivel no tiene un único país dominante invencible, sino una rivalidad genuina entre al menos dos potencias de primera categoría, lo que hace cada torneo internacional verdaderamente incierto y emocionante.