La pelota de squash es uno de los accesorios más específicos del deporte. A diferencia de otras pelotas deportivas, la pelota de squash necesita calentarse durante los primeros minutos de partido para alcanzar su temperatura óptima de juego y comportarse de la forma prevista. Entender el sistema de colores es fundamental para elegir la pelota adecuada al nivel.
Tipos y modelos
La WSF (World Squash Federation) regula las pelotas de squash mediante un sistema de puntos de color que indica la velocidad de bote:
| Color del punto | Velocidad de bote | Para quién |
|---|---|---|
| Azul | Máxima velocidad | Iniciación, jugadores muy lentos |
| Rojo | Alta velocidad | Principiantes, jugadores recreativos |
| Amarillo simple | Velocidad media | Intermedios |
| Amarillo doble | Velocidad baja (competición) | Avanzados, profesionales |
| Sin punto (naranja) | Variable según fabricante | Algunas categorías de junior |
La lógica del sistema puede resultar contraintuitiva: la pelota más lenta (punto doble amarillo) es la de competición, usada por los mejores jugadores del mundo. Esto se debe a que los profesionales tienen una técnica tan precisa que si usaran una pelota que bota mucho, el juego sería imposible de controlar.
Por qué hay que calentar la pelota:
La goma de la pelota de squash es termosensible. A temperatura ambiente (18-20°C), la pelota bota muy poco. Al calentarse por el impacto repetido contra las paredes (tras 3-5 minutos de juego), la presión interna aumenta y la pelota empieza a comportarse como está diseñada. Un partido de squash siempre empieza con un período de peloteo para calentar la pelota antes de empezar a puntuar.
Cómo elegir
| Nivel | Pelota recomendada | Precio aprox. (unidad) |
|---|---|---|
| Principiante | Punto amarillo doble (doble amarillo) | 4-7€ |
| Intermedio | Punto rojo o punto amarillo simple | 4-8€ |
| Avanzado | Sin punto o punto azul (alta velocidad para entrenos) / Punto doble para partidos | 5-10€ |
Nota sobre el punto doble amarillo: Es la pelota estándar de competición y la que usan los jugadores avanzados. Sin embargo, para principiantes también es la más recomendada porque la dificultad de mantener la pelota caliente obliga a golpear con más fuerza y precisión, desarrollando mejor la técnica. El dilema es que en las primeras semanas de aprendizaje puede ser frustrante porque la pelota cae rápidamente.
Pelotas para pistas frías: En pistas con temperatura inferior a 15°C, usar una pelota de punto rojo en lugar de la de competición ayuda a mantener el bote adecuado aunque la pelota no alcance la temperatura óptima.
Tamaño estándar: Una pelota de squash reglamentaria tiene un diámetro de entre 39,5 y 44mm y un peso de entre 23 y 25 gramos.
Marcas recomendadas
Dunlop es la marca oficial del circuito profesional PSA (Professional Squash Association) y su pelota Pro Squash de punto doble amarillo es la más usada en torneos de todo el mundo. Es la referencia absoluta del sector.
Head tiene una gama de pelotas de squash con buena relación calidad-precio, apreciada especialmente en el mercado europeo de nivel amateur y semiprofesional.
Tecnifibre ha entrado en el mercado de pelotas con propuestas de calidad para el segmento intermedio y avanzado.
Mantenimiento y vida útil
- Una pelota de squash no se mantiene: Se usa y se descarta cuando ya no rinde. No hay mantenimiento posible.
- Cuándo cambiarla: Cuando la pelota pierde su forma esférica, cuando presenta grietas visibles o cuando el bote ya no es uniforme aunque esté caliente. Una pelota que ha sufrido un golpe muy fuerte contra una esquina puede deformarse internamente de forma permanente.
- Almacenamiento: Las pelotas no abiertas se almacenan perfectamente a temperatura ambiente durante años. Una vez abierta e iniciado su uso, úsala hasta que se deteriore.
- Vida útil: Una pelota de competición punto doble amarillo usada en partidos regulares dura entre tres y diez horas de juego. Los jugadores de alto nivel suelen abrir una pelota nueva para cada partido importante. Para entrenamiento regular, la misma pelota puede durar varias semanas.